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El fax
Poco después de la invención del telégrafo, comenzaron a
desarrollarse métodos para transmitir documentos impresos,
básicamente fotografías y dibujos. En la Exposición Universal
de 1851 se mostró en Londres una máquina capaz de transmitir
imágenes a otra máquina similar que las recibía y reproducía.
La primera máquina comercial apareció en 1863 y ya desde
comienzos del siglo XX comenzó a utilizarse esta tecnología
con cierta regularidad para enviar fotografías a las
redacciones de los periódicos utilizando las líneas
telegráficas. En la década de 1920, la compañía American
Telephone & Telegraph(AT&T) se introdujo de lleno en el
mercado de las máquinas de fax, desarrollando prototipos que
incorporaban las novedades tecnológicas del momento a los
procesos de lectura, transmisión y reescritura de la
información.
2 PARTES DE UN FAX
Las partes fundamentales de un sistema de fax convencional son
el equipo emisor, que traduce los elementos gráficos de la
imagen a impulsos eléctricos conforme a un modelo establecido,
y el equipo sincronizado de recepción que vuelve a convertir
estos impulsos y efectúa la impresión de una copia facsímil.
Durante mucho tiempo, la parte lectora del fax estuvo formada
por un cilindro giratorio, una fuente que proyectaba un fino
rayo de luz y una célula fotoeléctrica. La imagen a transmitir
se enrollaba sobre el cilindro y era analizada por el rayo
luz, que barría el cilindro a medida que giraba. La velocidad
de giro y el barrido y movimiento del rayo luminoso estaban
ajustados de forma que en su desplazamiento, el rayo podía
analizar la totalidad de la copia. Cuando el rayo iluminaba
una zona clara, la luz se reflejaba en la célula
fotoeléctrica, generando un impulso de corriente eléctrica.
Cuando impactaba sobre una zona oscura, la célula no producía
ninguna corriente, y cuando iluminaba una zona gris, la
respuesta de la célula era proporcional a la claridad del
tono. La señal de la célula fotoeléctrica se amplificaba en un
dispositivo de conexión y era usada para modular una onda
portadora o se transmitía directamente, como en el caso de los
cables telefónicos.
En el extremo receptor del circuito existía un cilindro
análogo, recubierto por un papel especialmente impregnado, que
giraba en sincronismo con el emisor. El cilindro se desplazaba
a la misma velocidad que el haz de luz de intensidad variable
que incidía sobre él. La señal servía para modificar la
intensidad de la luz, que iba oscureciendo el papel al
reproducir químicamente el dibujo del documento original.
La reproducción de una imagen de fax dependía básicamente de
la correcta sincronización del giro de los cilindros emisor y
receptor, así como del movimiento del rayo receptor y emisor.
En algunos sistemas, esta sincronización se lograba mediante
motores simultáneos a partir de la frecuencia de una línea
común de corriente. En máquinas más avanzadas era frecuente
que el propio sistema proporcionase la transmisión de una
serie de impulsos sincrónicos que controlaban la velocidad del
equipo receptor.
3 GRUPOS DE FAX
El sistema de fax así establecido alcanzó un amplio desarrollo
y se convirtió en elemento imprescindible para las empresas de
comunicación. Pero la falta de estándares impedía que se
pudiesen realizar trasmisiones entre las máquinas de fax de
Europa y América. Para paliar esta deficiencia, la ITU-T
(sección de estándares de telecomunicaciones de la
International Telecommunications Union) estableció en 1974 un
estándar mundial, conocido como Grupo 1 de fax; estas
máquinas, que operaban de forma similar a la descrita,
lograban transmitir una página en un tiempo de 4 a 6 minutos y
con una velocidad de 2.400 bps utilizando señal analógica.
Este estándar fue superado en 1976 por el Grupo 2 de fax que,
utilizando un esquema de modulación mejorado, lograba
transmitir una página en 3 minutos, a la velocidad de 9.600
bps.
La tecnología digital es la base del estándar conocido como
Grupo 3 de fax, que se estableció en 1980. En el emisor, un
módem digitaliza la información de la imagen, utilizando
distintos métodos de compresión que reducen el número de bytes
que deberán viajar por la línea telefónica hasta el receptor.
Una vez allí, la información se descodifica y se imprime en
una impresora térmica o de otro tipo. Los equipos que utilizan
este estándar transmiten una página en menos de un minuto y
con una velocidad de 14.400 bps. La mayoría de las máquinas de
fax que se utilizan hoy día son de este tipo.
Finalmente, en 1984 se definió el estándar Grupo 4 que permite
la transmisión de documentos libres de error. Se utiliza
tecnología digital sobre redes de servicios integrados (RDSI).
El resultado es la transmisión de una página en menos de 10
segundos, a una velocidad de 56.000 o 64.000 bps.
4 UTILIDAD DEL FAX
Durante algún tiempo, el principal uso comercial de la
transmisión por fax consistió en la distribución de imágenes
periodísticas, pero el incremento de la velocidad y la
disminución de los costes propiciaron su difusión en el mundo
empresarial y otras entidades durante las décadas de 1970 y
1980. Dicha tecnología se utiliza actualmente, por ejemplo,
para distribuir imágenes de satélites meteorológicos, y a
menudo se emplea también para imprimir en facsímiles de alta
calidad, periódicos y revistas, enviadas desde lugares
remotos. Japón, en concreto, se convirtió en un gran usuario
durante la década de 1980 debido a lo sencillo que resultaba
transmitir por esta vía los documentos escritos en japonés.
Además, ese país introdujo algunas novedades, como los discos
duros para almacenamiento de texto y las máquinas capaces de
reproducir semitonos.
Si bien el uso del fax sigue siendo muy amplio, se ha visto
mermado por las nuevas capacidades que prestan las redes como
Internet y, más concretamente, la mensajería electrónica en
general. Algunos expertos han achacado al fax ser, en parte,
el causante de un cierto retraso en la adopción de las
tecnologías digitales propiamente dichas, que permiten la
transmisión de documentos no impresos, editables por el
usuario receptor y de una mayor calidad y rapidez en la
transmisión. Parece obvio que aun siendo el fax un sistema muy
exitoso, no formará parte importante de lo que se ha dado en
llamar “la oficina sin papeles”.
Artículo enviado
por Francisco Adrián Pérez, Barcelona, España.
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