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Apariencia de los
perros dálmata
Esta raza de
perro está formada por animales con buena musculatura y de
tamaño medio, con una gran resistencia, tiene un cuerpo
similar al
Pointer. El pelaje
es duro, corto y denso, de color blanco con manchas negras o
marrones situadas aleatoriamente. Los pies de los dálmatas son
redondos con dedos bien arqueados y las uñas son blancas o del
mismo color que las manchas. La trufa (nariz) es del mismo
color que las manchas. Los ojos son marrón oscuro o ámbar.
Las orejas
de los dálmatas son blandas, afinándose hacia la punta, las
llevan dobladas sobre sí mismas cayendo hacia delante. Cuanto
mayor sea la definición de las manchas, equitativa su
distribución y tamaño (manchas grandes en el lomo haciéndose
más pequeñas hacia las patas) más valorado será el perro
dálmata.
Carácter del
perro dálmata
Debido a su
historia como perros para acompañar carruajes, el dálmata una
raza que requiere actividad y ejercicio. Son veloces
corredores con gran resistencia. En ambientes rurales, si se
les deja rondar a sus anchas, es probable que den largos
paseos y regresen al cabo de varios días. En un ambiente
urbano esto es poco recomendable por lo que es mejor contener
al animal.
La
naturaleza energética y juguetona hace de los dálmatas
excelentes compañeros para los niños, de quienes resisten un
trato bastante brusco. Sin embargo es esencial que el ejemplar
esté correctamente socializado y entrenado en el trato de
niños, y a los niños se les muestre la manera correcta de
jugar con el animal; como casi cualquier perro, el dálmata es
perfectamente capaz de lastimar a un niño, aunque sea un juego
inocente, y en particular a niños muy pequeños a los que
pueden accidentalmente golpear o tirar.
El dálmata
es un perro muy sensible que sufre mucho con el maltrato y
difícilmente lo olvida, por lo que no se recomienda
entrenarlos con métodos negativos. Es también un perro muy
sociable que requiere de compañía humana; si ha de dejárselo
solo, debe ser entrenado para tolerarlo y evitarle sufrimiento
y depresión, o buscarle algún compañero. A pesar de su apego a
los humanos, es un perro de carácter independiente,
inteligente y capaz de sobrevivir por sí solo.
Entrenamiento del perro dálmata
En ocasiones
el dálmata es un perro terco y difícil de entrenar, por lo que
es una raza poco apropiada para los principiantes.
En general,
y a diferencia de otras razas, no tiene el instinto de
complacer a su dueño; por su carácter rebelde y juguetón, y ya
que se aburren fácilmente, se requiere estímulo constante, uso
de premios, y el establecimiento de una correcta jerarquía de
manada, técnicas que por lo general sólo están al alcance de
entrenadores experimentados.
Historia
de los perros dálmata
Se conoce
muy poco sobre los orígenes de los dálmata; contra la creencia
popular, hay poca evidencia de que se haya originado en
Dalmacia.
Lo que no está en duda es la antigüedad de la raza: se han
descubierto grabados egipcios mostrando dálmatas corriendo
junto a los carruajes. Las apariciones de los dálmatas en
expresiones artísticas medievales ubicaron su supuesto origen
en Europa, y las primeras menciones bajo el nombre "dálmata"
datan del siglo XIX.
A lo largo
de su historia los dálmatas han desempeñado varios trabajos,
como guardián en Dalmacia y Croacia, lo que es evidente en su
comportamiento desconfiado para con extraños. El dámata
también tiene un fuerte instinto cazador y es excelente para
combatir ratas y alimañas, así como cobrador, perro de rastreo
y de caza, particularmente en jaurías, contra presas como
jabalíes y ciervos.
Sin embargo
el papel más importante ha sido como perro de compañía y
escolta para carruajes. El dálmata aún tiene una fuerte
afinidad hacia los caballos, y tienden a correr en posición de
"escolta" cuando encuentran un carruaje. Esto se refleja en su
gran resistencia y su cuerpo atlético y aerodinámico.
Adicionalmente su uso como escolta para carruajes de bomberos
dio origen a su relación con este oficio, que se mantiene en
la actualidad, si bien desde luego es ahora sólo un pasajero
más en un camión de bomberos.
Curiosidades
de los dálmatas
Los dálmatas no sólo tienen las
manchas negras.
Con el tiempo las
manchas se le agrandan, y también le aparecen nuevas.
El dálmata
presenta de cinco pares de músculos faciales adicionales,
sobre todas las demás razas, eso da lugar a su típica sonrisa
y demás exclusivas expresiones inherentes a su raza.
Sus manchas
faciales atribuyen al dálmata la peculiaridad de poseer una
fisonomía única. No así en las demás razas.
Su seudónimo: “El
Perro Humano” se debe a su preferencia por la compañía de
personas.
El temperamento
del dálmata es hiperactivo.
Por su carácter
dominante es testarudo por excelencia.
La soledad o
falta de atención deprime a
los dálmatas
al grado de la
demencia. Indicio de ello es morderse las patas, creándose
lesiones serias; y/o excavar compulsivamente.
La hembra dálmata
es más afectiva y posesiva que el macho.
La hembra también
es más agresiva.
Lloran con
inconsolables aullidos cuando se encuentran solos.
Su sociabilidad
animal se inclina más hacia los caballos.
Debido a su
complexión muscular, el dálmata es el perro de mayor condición
física en carrera de resistencia.
Por su débil
sistema de inmunidad, los dálmatas son los más propensos a
enfermedades, y los menos resistentes también.
Contrariamente a
los otros perros, –entre las personas a su disposición– el
Dálmata escoge su propio amo.
Los dálmatas
Se valen
de muy elaborados ardides para conseguir una atención
constante.
Casi nunca ladra.
Solamente cuando es realmente necesario.
Constantemente se
mantienen mudando su pelo a diferencia de las demás razas que
sólo lo hacen una vez al año.
Es visible la
atención que dedica el dálmata en estudiar y conocer a cada
persona.
Tiene gran
habilidad para reconocer a las personas, difícilmente olvida
un rostro.
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