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Información general sobre los gatos:
El gato es
un pequeño mamífero carnívoro de la subespecie Felis
silvestris catus. Se cree que el gato salvaje africano (Felis
silvestris lybica) es su ancestro más inmediato. El gato vive
en convivencia cercana con los humanos desde hace 3500 a 8000
años.
Hay docenas de razas, algunas sin pelo o sin cola como
resultado de mutaciones genéticas, y existen en una amplia
variedad de colores. Son expertos depredadores y pueden cazar
más de cien especies diferentes de animales para alimentarse.
También son animales que pueden asimilar algunos conceptos,
algunos poseen la capacidad de ser entrenados para manipular
mecanismos simples.
Se comunican con maullidos, ronroneos, silbidos, gruñidos y
alrededor de un centenar de diferentes vocalizaciones, además
de utilizar un lenguaje corporal característico.
Los gatos en Internet:
Las búsquedas en Internet del término gatos van
aumentando con el tiempo. Si tomamos como referencia el
prestigioso buscador Overture, advertimos que el año pasado la
media mensual de búsquedas realizadas en Internet relacionadas
con los gatos, fue de 12.000. Asimismo, observamos que el
buscador Google ofrece actualmente 2.500.000 referencias sobre
gatos y que también adquieren gran protagonismo otros
conceptos y expresiones relacionados con los gatos como: gatos
persas, razas de gatos, enfermedades de gatos, cuidado de
gatos o domesticación del gato.
Servicios que podemos encontrar en Internet relacionados con
los gatos:
1.
Cursos de formación online y a distancia relacionados con
el mundo felino.
2.
Material de consulta: libros, enciclopedias, manuales...
3. Blogs, foros, chats y noticias sobre los gatos.
4.
Comercios donde poder comprar todo lo que necesita tu gato.
5.
Ofertas de empleo relacionadas con los los gatos.
Domesticación del
gato
Es considerado por muchos un animal de compañía, siendo una de
las mascotas más populares en todo el mundo. Debido a que su
domesticación es relativamente reciente, pueden vivir en
ambientes silvestres formando pequeñas colonias. La asociación
del gato con los humanos lo condujo a figurar prominentemente
en la mitología y en leyendas de diferentes culturas,
incluyendo a las civilizaciones egipcia, japonesa, china y
escandinava
Es un animal instintivamente cazador. Los gatos de granja
viven de forma semisalvaje y cazan ratones y ratas que de otra
forma comerían importantes cantidades de grano. Los domésticos
capturan insectos, ratones y pequeños pájaros instintivamente,
aunque generalmente no los consumen, considerándolos como
trofeos de caza.
Clasificación científica
El gato doméstico fue denominado Felis catus por Carolus
Linnaeus en su obra Systema Naturae, de 1798. Johann Christian
Daniel von Schreber llamó Felis silvestris al gato salvaje en
1775. Es considerado, actualmente, una de las subespecies del
gato salvaje: por las estrictas reglas de prioridad del Código
Internacional de Nomenclatura Zoológica, el nombre de las
especies debería ser F. catus desde la primera publicación de
Linnaeus. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los
biólogos utilizan F. silvestris para las especies salvajes y
F. catus sólo para las formas domesticadas.
En la opinión Nro. 2027, publicada en el Volumen 60 (Parte I)
del Bulletin of Zoological Nomenclature (31 de marzo de 2003),
la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica confirmó
la utilización de F. silvestris para denominar al gato salvaje
y F. silvestris catus para las subespecies domesticadas. F.
catus sigue siendo válido si la forma domesticada es
considerada una especie separada.
Johann Christian Polycarp Erxleben llamó Felis domesticus al
gato doméstico en su obra Anfangsgründe der Naturlehre and
Systema regni animalis, de 1777. Este nombre y sus variantes
Felis catus domesticus y Felis silvestris domesticus son
vistos a menudo, pero no son nombres científicos válidos bajo
las reglas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.
Comportamiento y costumbres
Es, en la naturaleza, un animal cazador y solitario, no
gregario, y esto condiciona su comportamiento con los humanos.
A diferencia de los perros, que tienden a ver a los humanos
como compañeros de jauría, los gatos suelen tratar a los
humanos en la categoría no presa. Son temerosos y reservados
al principio, tardando un cierto período en tomar confianza,
pero después son de carácter amistoso y juguetón, sobre todo
los cachorros. Cuando se hacen adultos se vuelven más
displicentes.
El gato no entiende de jerarquías ni admite órdenes, en eso se
diferencia radicalmente del perro. Aunque no es un animal
gregario, sin embargo acusa negativamente la soledad
prolongada, situación en la que se vuelve pasivo y abúlico,
manteniéndose más activo y animado en compañía de otros
congéneres.
Los regalones y mimados son, psicológicamente, felinos
refrenados en su infancia por el proceso de domesticación, ya
que aquellos que prosiguen su desarrollo psicológico hacia la
adultez, son cada vez más difíciles de domesticar.
Pueden sufrir enfermedades psicológicas tales como el estrés.
Al igual que un humano estresado, tenderá a desarrollar un
comportamiento neurótico.
Se aparean al entrar en estro o ciclo estral (celo). Esto
puede ocurrir varias veces al año y dura aproximadamente una
semana. El macho se acerca a la hembra, la que intentará
resistirse por todos los medios a la cópula. Si el macho es
hábil, conseguirá morderla por la parte posterior del cuello,
inmovilizándola y penetrándola. La penetración es algo
dolorosa. En la cópula, la hembra comienza el proceso de
ovulación: tienen sensores nerviosos que con dicho dolor,
activan el proceso de ovulación, de modo que los óvulos no se
pierden.
Su vejez no es gradual, como la humana, sino abrupta. Dura
aproximadamente un año y desemboca en la muerte. Un ejemplar
viejo desarrolla cataratas y se vuelve más lento. También
pierde el olfato. Generalmente duerme todo el día, sin
desarrollar ninguna otra actividad, muestra de su extremo
cansancio.
Atributos físicos
Generalmente pesan entre 2,5 y 7 kg; sin embargo, algunas
razas como el Ragdoll y el Maine Coon pueden exceder los 11,3
kilogramos. Han existido casos que superaron los 23 kg de peso
debido a la sobrealimentación. El sobrepeso es perjudicial
para el animal y debe ser evitado a través de una dieta
equilibrada y ejercicio físico, especialmente en aquellos
ejemplares exclusivamente hogareños.
Los gatos domésticos generalmente viven entre 14 y 20 años. El
ejemplo más longevo del que se tiene registro vivió 36 años.
Tienden a vivir más tiempo si se les restringe la salida al
exterior (disminuye el riesgo de lesiones producidas por
peleas o accidentes y la exposición a enfermedades) y si se
los esteriliza (reduce el riesgo de cáncer testicular o de
ovarios). Las hembras esterilizadas con anterioridad a su
primer camada de cachorros tienen menos posibilidades de
sufrir cáncer de mama. Los gatos callejeros que viven en
entornos urbanos con frecuencia viven sólo 2 años, o menos.
Mantenidos en colonias pueden vivir muchos más años: el más
viejo se llamaba Mark, quien alcanzó la edad de 26 años bajo
el cuidado de la asociación británica Cats Protection.
Pelaje
Respecto de colores, pueden ser de un solo color (como los
blancos completos o los negros enteros, que suelen tener
pelitos negros sueltos por algunas partes del cuerpo), de dos
colores, como blanco y negro (el típico gato-vaca), blanco y
naranja, pardo y blanco o gris y blanco. Pueden tener un
patrón de colores atigrado en tonos grises o naranjas (gatos
romanos), con el pelo de un sólo color en toda su extensión o
de 2 tipos de colores (la punta distinta del pelo más cercano
al cuerpo). También pueden tener un patrón de color siamés con
colores más oscuros en la cara, rabo, patas y orejas. Pueden
tener un manto carey, siendo de color negro casi todo el
cuerpo con motitas pequeñas o con algunas manchas más grandes
en algunas zonas de color naranja o miel. O bien pueden tener
tres colores combinados, como por ejemplo, blanco, negro y
naranja.
Los gatos tricolores o de hasta 4 colores son exclusivamente
hembras, o bien si son machos, que sean estériles. Los gatos
romanos naranjas suelen ser machos por el contrario. Las gatas
carey siempre son hembras y si se clona una de estas gatas, el
resultado sería una gata carey, pero con distinta distribución
de las manchas.
El tipo de pelo va desde el muy corto (como el Sphynx cuyo
pelo es casi invisible), el rizado (en el caso del Rex Devon),
el pelo corto normal con 1 solo color o con las puntas de otro
color, el pelo semilargo, hasta el pelo más largo procedente
de cruces con bosque de noruega, persa o cualquier otra raza
de pelo largo.
Orejas
Treinta y dos músculos individuales en la oreja le permiten
oír direccionalmente[10]. Puede mover cada oreja
independientemente de la otra. Gracias a esta capacidad, puede
mover su cuerpo en una dirección y apuntar sus orejas en otra.
La mayoría posee orejas rectas y erguidas: a diferencia de los
perros, las razas con orejas caídas son extremadamente raras
(la raza Scottish Folds es una de las excepciones por mutación
genética). Cuando está enojado o atemorizado, instintivamente
reclinará sus orejas hacia atrás, cubriendo los canales
auditivos.
Metabolismo
Conservan la energía durmiendo más que cualquier otro animal,
especialmente a medida que envejecen. Es común en ellos las
largas siestas, usualmente de 13 a 14 horas como promedio de
duración. Algunos pueden dormir hasta 20 horas ininterrumpidas.
Debido a su naturaleza nocturna, frecuentemente entran en un
período de hiperactividad y alegría por la tarde, apodado
vulgarmente como "locura de la tarde", "locura de la noche" o
"demencia de media hora" por algunos científicos.
Su temperamento puede variar dependiendo de la raza y la
sociabilidad del animal. Los de pelo corto tienden a ser
delgados y activos, mientras que los de pelo largo
generalmente son más pesados y menos enérgicos.
Normalmente, su temperatura corporal ronda entre los 38 y 39
ºC. Se considera que tiene fiebre si su temperatura es mayor o
igual a los 39,5 ºC, o bajo hipotermia si es menor a los 37.5
ºC. Comparativamente, los humanos tienen una temperatura
corporal aproximada de 37 ºC. El rítmo cardíaco de un gato
doméstico normalmente se encuentra entre los 140 y 220 latidos
por minuto, dependiendo ampliamente de cuán excitado está el
animal. Cuando descansa, en promedio, el rítmo cardíaco oscila
entre los 150 y 180 latidos por minuto.
Patas
Una creencia popular sostiene que siempre aterrizan con sus
patas, lo cual hacen usualmente, pero no siempre: durante una
caída, puede girar y enderezar por reflejo su cuerpo
utilizando su sentido del equilibro y su gran flexibilidad. Se
denomina reflejo de enderezamiento a esta capacidad en común
de los gatos, con la notable excepción de algunas razas que
carecen de cola, ya que la utilizan para conservar el momento
angular y preparar su caída.
Al igual que los perros, son digitígrados: caminan
directamente sobre los dedos de sus patas. Son capaces de
caminar minuciosamente, ya que todos los felinos colocan su
pata trasera casi directamente sobre la huella de su pata
delantera correspondiente, minimizando el ruido y el rastro
visible. Esto también proporciona la sensación de terreno
firme para sus patas traseras mientras caminan a través del
terreno.
Como muchos depredadores, tienen garras retráctiles. Este
término es erróneo debido a que, en una posición relajada, las
garras están cubiertas por la piel que rodea las almohadillas
de los dedos. Esto es para conservar filosas las garras,
previniendo el desgaste por contacto con el terreno. Sólo
estirando o golpeando a la presa con las patas logran tensar
los tendones que las operan, forzando así la extensión de las
garras.
Sentidos
Mientras que sus sentidos del olfato y oído no son tan agudos
como, por ejemplo, los del ratón, son superiores en muchos
aspectos a los del humano. Éstos, junto con avanzados
receptores de la visión, gusto y tacto, lo hacen uno de las
mamíferos con un sistema sensorial más sofisticado.
Diferentes análisis indican que su visión es superior, durante
la noche, a la de los humanos, e inferior a la de éstos
durante el día. Como los perros, poseen un tapetum lucidum que
refleja la luz adicional hacia la retina. Mientras el tapetum
le otorga la capacidad de ver con poca luz, parece reducir su
precisión visual. En presencia de luz abundante, el iris del
ojo del gato se cierra considerablemente, reduciendo la
cantidad de luz en la retina y mejorando la profundidad de
campo. El tapetum y otros mecanismos hacen que posea un umbral
de detección de luz siete veces menor que el de los humanos.
La variación en el color de los ojos de un gato producido por
el flash fotográfico se debe a la interacción de la luz
emitida por el dispositivo y el tapetum.
En promedio posee un campo visual estimado de 200º, mientras
que en los humanos es de 180º. Como la mayoría de los
depredadores, sus ojos se ubican frontalmente, sacrificando
algunos grados del campo visual para ganar percepción de
profundidad. Utilizando dos imágenes del mismo objeto
proyectadas en la retina desde diferentes ángulos, triangula
la distancia hacia un objeto con un alto grado de precisión.
La capacidad de su campo visual depende del emplazamiento de
los ojos, aunque también podría estar relacionado con las
características físicas del ojo. En vez de una fóvea óptica,
la cual le otorga agudeza visual a los humanos, poseen una
banda central conocida como raya visual. Aparentemente, pueden
diferenciar ciertos colores fríos (azul, celeste, tonos
verdosos), especialmente a corta distancia, pero sin detalles
apreciables.
Poseen un tercer párpado, la membrana nictitante: una delgada
lámina opaca que actúa como protección adicional. Esta
membrana se cierra parcialmente si está enfermo; sin embargo,
cuando está somnoliento ésta también puede ser visible. Si el
animal crónicamente muestra su tercer párpado, debería ser
enviado a un veterinario para su revisión.
Audición
Los humanos y los gatos poseen un rango de audición similar.
Sin embargo, los gatos pueden oír sonidos a tonos mucho más
altos, incluso mejor que los perros. Pueden escuchar 2 octavas
más alto que los humanos y una octava y media más que los
perros. Cuando están escuchando algo, sus orejas rotan en esa
dirección. Pueden rotar las orejas independientemente para
precisar el origen del sonido efectuado a casi un metro, con
un margen de error de 7,5 centímetros.
Olfato
El sentido del olfato en el gato doméstico es catorce veces
más fino que el del humano, además de poseer el doble de
células olfativas en sus narices que una persona promedio.
También poseen un órgano sensitivo en el paladar llamado
órgano de Jacobson u órgano vomeronasal. Utiliza un movimiento
facial característico llamado reflejo de Flehmen para enviar
compuestos químicos a este órgano.
Tacto
Poseen cerca de una docena de cerdas sensitivas denominadas
"vibrisas" ("vibrisa", en singular) en el labio superior y
algunos en las mejillas, sobre los ojos y en el mentón.
Eventualmente, estas cerdas también pueden encontrarse en la
muñeca y las cejas. La raza Sphynx puede llegar a carecer
completamente de vibrisa. Estas cerdas transmiten impulsos
eléctricos relacionados con impresiones táctiles a la región
somatosensorial de la corteza cerebral, también denominada
"región de barriles". En el cerebro, cada vibrisa tiene
asignado un barril, el cual es un conjunto de neuronas
corticales morfológicamente relacionadas con una columna
cortical funcional.
Las vibrisas pueden detectar pequeñas variaciones en el
viento, permitiéndole saber si se encuentra ante algún
obstáculo, sin necesidad de visualizarlo. Las dos filas
superiores de vibrisas en el labio del gato pueden moverse
independientemente de las dos filas inferiores para una mayor
precisión. Justamente, la longitud de las vibrisas, al superar
el ancho y la altura del cuerpo del animal, le permiten saber
si pueden atravesar una abertura con el tamaño de su cuerpo.
Se cree que confían más en la información de sus cerdas
sensitivas que en la visual bajo luz tenue, ya que las pupilas
completamente dilatadas reducen su capacidad de enfocar
objetos cercanos.
La posición de las vibrisas indican su talante: apuntan hacia
adelante si su actitud es amigable y curiosa; y se posicionan
hacia atrás -sobre su cara- si su actitud es agresiva o
defensiva.
Recientes estudios de fotografías infrarrojas de gatos cazando
han demostrado que también utilizan las vibrisas para
determinar si la presa que han mordido está ya muerta. Se
observa en las fotos que, al aplicar el mordisco fatal a la
víctima (normalmente un roedor) y posteriormente mantenerla
apretada entre las mandíbulas, las vibrisas "abrazan" o rodean
completamente el cuerpo de la presa para detectar la mínima
vibración que denote que aún está con vida. Se cree que este
fenómeno protege al propio felino, porque muchas de sus
víctimas, como las ratas, aún pueden morderlo y lesionarlo si
el depredador se las lleva a la boca estando aún con vida.
Gusto
De acuerdo con la revista National Geographic del 8 de
diciembre de 2005, no pueden percibir el sabor dulce de los
alimentos debido a la falta de un gen receptor. Algunos
científicos creen que esta característica está relacionada con
su dieta, la cual es naturalmente alta en proteínas; sin
embargo, todavía es incierta la causa o el resultado de esta
particularidad. Esta característica se desarrolla
detalladamente en la sección Dieta y caza.
Comunicación
Maullido
El maullido ▶ (ayuda•info•en ventana) es el sonido típico que
caracteriza a un gato. Es transcripto onomatopéyicamente como
"miau" o variantes similares ("meow", "miaow", etc.) en la
mayoría de los lenguajes europeos y en el chino mandarín. En
japonés es transcripto como "nyaa" o "nyan", en Corea es "yaong"
o "nyaong" y en árabe se utiliza "mowa'a"; sin embargo, hay
muchas variantes de esta onomatopeya en el mundo.
Curiosamente, el sonido de un gato muy enojado es transcripto
como "mkgnao", "mrkgnao" y "mrkrgnao" en la novela Ulises, de
James Joyce.
La pronunciación de esta llamada varía significativamente
dependiendo de su propósito. Usualmente vocalizan indicando
sufrimiento, solicitando atención humana (por ejemplo, para
ser alimentados) o como un saludo. Algunos vocalizan
cuantiosamente, mientras que otros raramente lo hacen. Son
capaces de emitir cerca de 100 tipos de vocalizaciones
diferentes, incluyendo sonidos que se asemejan al lenguaje
humano.
Ronroneo
Puede ronronear, indicando típicamente que el animal está bajo
un estado de placidez. Sin embargo, también puede significar
que está angustiado, afligido o experimentando dolor.
Ronronean ante la presencia de otros gatos -por ejemplo,
cuando una madre se encuentra con sus cachorros. Existen
muchas teorías que compiten por la explicación de cómo
ronronean, incluyendo: vibración de las falsas cuerdas vocales
cuando inhalan y exhalan, el sonido de la sangre circulando
por la arteria aorta, vibración del hueso hioides o resonancia
directa en los pulmones. Sin embargo, actualmente se cree que
el ronroneo es el resultado de impulsos rítmicos hacia su
laringe.
Puede ronronear y maullar simultáneamente, especialmente
aquellos que vocalizan copiosamente. Adicionalmente al
ronroneo, en estado de relajación pueden parpadear lentamente
o cerrar parcialmente sus ojos, indicando tranquilidad y
serenidad ante una situación determinada.
De todas maneras, el ronroneo puede ser una forma para
calmarse a sí mismo, por ejemplo, cuando están lastimados.
Aunque no está probado, estudios realizados sugieren que la
frecuencia en la vibración producida por el ronroneo puede
fomentar la curación de los huesos y de los órganos del
animal, explicando por qué ronronean cuando están heridos.
Otros sonidos
La mayoría gruñe o silba cuando están enfadados o en peligro.
Algunos pueden gorjear cuando observan a una presa, o
expresando interés en un objeto cercano. Cuando el sonido es
dirigido hacia una presa fuera de alcance, no se sabe si es un
sonido amenazador, una expresión de frustración o un intento
de imitar el llamado de un ave (incluso imitar el sonido de la
presa de un ave, como una cigarra). Recientemente, estudiosos
del comportamiento animal creen que este sonido es un
"comportamiento de ensayo" en el cual el gato anticipa o
practica cómo matar a su presa, ya que el sonido usualmente
acompaña un movimiento de la mandíbula similar al que utilizan
para matar a su presa (la "mordida fatal" que rompe las
vértebras del cuello en la víctima).
Dieta y caza
En relación a su tamaño, los gatos domésticos son depredadores
muy eficaces. Pueden emboscar y abalanzarse sobre distintos
vertebrados usando tácticas similares a los leopardos y
tigres; es entonces cuando asestan la mordida letal con sus
largos dientes caninos que rompen la médula espinal de la
víctima, o la asfixia comprimiendo su tráquea.
Puede cazar y comer cerca de cien especies -la mayoría de los
grandes felinos carecen de tanta diversidad de especies para
cazar. Sin embargo, teóricamente, los grandes felinos también
pueden cazar las mismas especies que el gato, pero no lo hacen
frecuentemente debido al contenido nutricional relativamente
bajo que proveen estos animales. Una excepción es el leopardo,
quien usualmente caza conejos y otros animales pequeños.
Los ejemplares bien alimentados pueden cazar y matar aves,
ratones, ratas y otros pequeños animales en las inmediaciones,
para luego mostrar el trofeo de caza a sus dueños. El motivo
por el cual lo hacen no está totalmente claro, pero se cree
que esta acción está relacionada con los comportamientos de
creación de lazos afectivos. Es probable que esperen ser
elogiados por su contribución simbólica al grupo. Se sabe que,
en la vida salvaje, incluso un macho puede compartir su caza
con miembros de su familia. El obsequio de piezas por parte de
un animal bien alimentado puede ser usual, e interpretarse
como un gesto de cariño y familiaridad.
Debido a su instinto cazador, los gatos callejeros son
considerados una plaga en muchos países. En algunas zonas, se
requiere que los gatos domésticos sean mantenidos dentro del
hogar a toda hora, ya que pueden ser peligrosos para las
especies de aves locales en peligro de extinción. Algunos
dueños optan por colocarles una campanilla al animal para
advertirle a su presa sobre su acercamiento.
Poseen dentadura especializada y un tracto digestivo apto para
la digestión de la carne. El premolar y el primer molar
componen el par de dientes utilizados para cortar la carne
como si fueran tijeras, ubicados a cada lado de la boca.
Aunque esta característica se encuentra en los cánidos, es muy
desarrollada en los felinos. Su lengua posee papilas en forma
de espinas compuestas por queratina, útiles para destripar la
carne del cadáver.
Los gatos domésticos comen muy poca materia vegetal. Sin
embargo, es común que ocasionalmente suplementen su dieta
carnívora con pequeñas cantidades de pasto y otras plantas
para mejorar el tránsito digestivo y obtener ciertas vitaminas
ausentes de la carne. Todos los felinos poseen una
característica genética que les impide percibir los gustos
dulces debido, en gran parte, a sus hábitos alimenticios y su
aversión a los frutos. La mayoría de los alimentos
equilibrados para gatos a menudo contienen grandes cantidades
de maíz, arroz, productos derivados de la carne, minerales y
vitaminas.
Intoxicación
Su hígado es menos efectivo para desintoxicar que el del
humano o el del perro, lo que limita la utilización de
pesticidas y medicamentos en donde se encuentren expuestos.
Por ejemplo, el paracetamol es extremadamente tóxico para
ellos, porque carecen naturalmente de las enzimas necesarias
para digerir el paracetamol, provocando resultados fatales aun
en pequeñas cantidades. Similarmente, los productos
desinfectantes y limpiadores basados en fenol son muy tóxicos
para los gatos y, en algunos casos, llegan a ser fatales.
Muchos alimentos para humanos son tóxicos para los gatos. Por
ejemplo, el chocolate puede ser fatal debido a la presencia de
teobromina.
Enfermedades del gato o relacionadas con él:
desmitificaciones
Alergias
Algunas personas son alérgicas a glucoproteína Fel d1,
presente en la saliva, la piel y el pelaje de algunos gatos. 1
de cada 50.000 carecen de esta glucoproteína debido a una
variación genética en el ADN. La glucoprteína Fel d1 suele
producir estornudos, irritación de las vías respiratorias y,
en casos más agudos, asma y otras reacciones alérgicas. El 24
de septiembre de 2006, la firma biotecnológica Allerca anunció
el comienzo de producción de los primeros gatos
hipoalergénicos sin modificación genética.
Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es peligrosa para la mujer embarazada, por
ser una de las principales causas de malformaciones en el
feto. El gato, como especie, desempeña un papel clave en el
ciclo de esta enfermedad, siendo un huésped obligatorio para
la transmisión. Adquiere la enfermedad cuando se alimenta de
algún pájaro o ratón infectado. Por lo tanto la primera
conclusión es que el gato implicado en la transmisión, es
aquel que tiene posibilidad de cazar ratones (gato silvestre o
de granja) y no el gato doméstico alimentado con latas.
Excreta los ooquistes en las heces y el humano se infecta por
el contacto oral con ellas (por no lavarse las manos después
de limpiar la caja, por ejemplo). Esto ya supone de por sí un
bajo riesgo de contagio. Además es improbable que un gato
doméstico se alimente de los animales antes nombrados, ya que
algunos gatos los consideran trofeos. Teniendo en cuenta lo
anterior, y si en estado de embarazo, la mujer se protege con
guantes a la hora de limpiar la tierra donde entierre sus
heces y se lava las manos tras limpiarlo, la posibilidad de
contagio se reduce considerablemente. Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS) la principal causa de la
toxoplasmosis en mujeres es la ingesta de carne cruda o poco
cocida, así como verduras sin lavar (contaminadas con heces de
gato).
La mujer seropositiva a toxoplasmosis queda inmunizada de por
vida, por lo que sólo se considera período de riesgo los 4
primeros meses de embarazo de las mujeres seronegativas a la
toxoplasmosis (las que tienen posibilidad de infectarse).
Leucemia
La leucemia felina, que no es igual que la leucemia humana, es
una de las más extendidas. No es contagiosa al humano ni a
otros animales, sólo se transmite de un gato a otro, mediante
saliva o sangre. Los gatos vacunados de leucemia están
protegidos cerca de un 95%. Castrando a un animal se evitan
ese tipo de riesgos en caso de que tenga acceso a exteriores,
ya que estando castrado no tiene contacto sexual o de sangre
(peleas por el territorio, por ejemplo) con otros gatos.
Desgraciadamente es una enfermedad desconocida por muchos
veterinarios que, al no saber tratarla, recomiendan el
sacrificio del animal. Sin embargo, no es igual haber estado
en contacto con la enfermedad y ser portador, que estar
infectado y desarrollando la enfermedad. En el primer caso, el
gato puede llegar a acantonar la enfermedad pudiendo tener una
vida larga y saludable. En el segundo de los casos, está más
expuesto a morir, pero aún así no es una enfermedad
fulminante. La leucemia gatuna no es inicialmente más que la
pérdida de defensas en un animal que es portador de ella,
siendo cuando se desarrolla, una enfermedad degenerativa que
acorta la vida del animal en algunos años, pero que puede
aplacarse si vive en buenas condiciones, a no ser que debido a
la pérdida de defensas, cualquier pequeña enfermedad puede ser
peligrosa (rinotraqueítis, resfriados, etcétera). La leucemia
"terminal", es cuando llega a la médula ósea, anulando
totalmente la producción de glóbulos blancos para su defensa,
entonces el animal empieza a deteriorarse rápidamente y
muestra su agonía de manera que el sacrificio es la única
solución. Pero, mientras no presente un estado crítico,
precisa cuidados y buenos alimentos, acompañado, por
sugerencia de veterinarios expertos, del uso del "interferón"
u otros complementos que le ayuden a tener más fuertes sus
defensas.
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