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Características
de los loros
Los loros tienen el pico curvo, fuerte y ganchudo. Las alas
suelen ser cortas, redondeadas, pero la cola puede ser
bastante larga. Algunas especies, como el kakapo de Nueva
Zelanda, han perdido la facultad de volar (véase Aves
no voladoras). Los dedos de las patas presentan una
disposición zigodáctila, es decir, dos dirigidos hacia
adelante y dos hacia atrás. Caminan torpemente sobre el suelo,
pero son trepadores excelentes y emplean a menudo el pico a
modo de garfio para desplazarse entre las ramas. La mayoría de
los loros tienen una lengua gruesa y musculosa, que utilizan
con gran habilidad para extraer semillas y granos, su
principal fuente de alimentación, además de hojas y frutas. En
el grupo de los loritos, la lengua es más larga y termina en
unas cerdas a modo de cepillo, gracias a las cuales liban el
néctar y el polen de las flores.
El colorido del plumaje de los loros es muy variable. Aunque
una gran mayoría son verdes, otros son azules, amarillos o
rojos. Entre las especies más llamativas está el lorito arco
iris, de cabeza azul, dorso verde y pecho amarillo-rojizo. Las
cacatúas, por lo general, son blancas o negras, con toques de
amarillo, rojo o rosa.
Anidación y cría
de los loros
La mayor parte de los loros anidan en agujeros de los árboles,
pero algunas especies utilizan termiteros, grietas en la roca
o túneles que construyen en terraplenes. La cotorrita
argentina, también llamada cotorra monje o catita, construye
un gran nido formado por palos en las copas de los árboles. La
mayoría de las especies crían por parejas, con algunas
excepciones, como la ya mencionada cotorrita argentina, que
nidifica en nidos comunales.
Las hembras de los loros suelen poner entre dos y cinco huevos
y los polluelos nacen muy poco desarrollados, completamente
desnudos y ciegos.
Los loros como
mascotas
La capacidad de muchos loros para imitar la voz humana y otros
sonidos es uno de los motivos de su popularidad como mascotas.
El mejor imitador es el papagayo gris africano o loro yaco, un
ave de unos 30 cm de longitud, con el plumaje gris, excepto la
cola, que es roja. Estudios realizados con esta especie han
demostrado que puede ser tan inteligente como los delfines y
los primates.
La demanda del comercio de aves de jaula y la pérdida de
hábitat son las causas principales de que muchas especies de
loros estén consideradas como especies amenazadas. En la
mayoría de los países la captura, exportación e importación de
loros está estrictamente regulada, pero cada año miles de aves
son enviadas a Europa y a Norteamérica, tanto legal como
ilegalmente, y muchas de ellas ni siquiera sobreviven al
viaje.
Una de las
posibles soluciones a este problema sería la comercialización
exclusiva de aquellas especies que han sido criadas en
cautividad. Otro problema añadido es el de aquellas especies
escapadas de la cautividad que terminan por asilvestrarse en
los países receptores. Este es el caso de la cotorra de Kramer,
ave originaria de Asia y África, de color verde esmeralda, con
cola muy larga y pico rojo vivo. Se encuentra localmente en
algunos países de Europa, entre ellos España.
Especies
latinoamericanas de loros
Entre las especies más notables de América Latina destaca la
cotorra choroy, exclusiva de Chile, que nidifica en los
árboles y busca su alimento en el suelo, por lo que pone en
peligro los cultivos y es perseguida por los campesinos. Es de
color verde brillante, con una mancha roja en el pecho. Más
comunes son los loros, una denominación muy extendida que
abarca distintos géneros. Entre las especies que se localizan
desde Venezuela y Ecuador hasta el norte de Argentina están el
loro de cabeza negra o aratinga ñanday, el loro de los palos o
aratinga cabeciazul, el loro de cara roja o aratinga mitrada y
el loro de frente amarilla o aratinga frentidorada. Con una
distribución más amplia, desde México hasta Centroamérica, e
incluso hasta Sudamérica, están el loro o amazona real, el
papagayo de alas naranjas o amazona alinaranja, el loro
cacique o loro de penacho, el loro choclero y el loro senil o
loro de corona blanca, propio de la costa del golfo de México.
El loro barranquero o tricahue es la especie más meridional,
ya que vive en las regiones andinas y patagónicas de Chile y
Argentina.
También son comunes otras especies como el aratinga o perico
frentinaranja del litoral pacífico del sureste mexicano, que
se extiende hasta Costa Rica, y la llamada cotorra catana. En
las montañas de hasta 4.000 m de altitud se puede encontrar al
carita frentidorada, mientras que la cotorrita culiverde se ha
adaptado a muchos hábitats, desde México hasta Argentina.
Más espectaculares son los guacamayos (en México guacamayas),
como el guacamayo verde o militar, que puede vivir en
elevaciones de hasta 2.400 m, desde el norte de México hasta
el norte de Argentina. El guacamayo rojo o aliverde y el
guacamayo azul o glauco son otras dos especies muy llamativas
de colorido brillante y larga cola.
Por último, las cotorras, de cola más corta, están
representadas por especies como la carita churica, la cotorra
cachana del sur de Chile y Tierra del Fuego y la cotorra o
amazona de Puerto Rico que presenta una raya roja frente a los
ojos.
Clasificación científica: los loros pertenecen a la
familia de los Psitácidos, dentro del orden de los
Psitaciformes. Las amazonas forman el género Amazona.
El nombre científico del microloro pusio o lorito pigmeo
cabeciazul es Micropsitta pusio, el del guacamayo
jacinto o ara azul es Anodorhynchus hyacinthinus, el de
la cotorrita argentina es Myopsitta monachus y el del
kakapo es Strigops habroptilus. El lorito arco iris se
clasifica como Trichoglossus haematodus. El papagayo
gris africano es la especie Psittacus erithacus y el de
la cotorra de Kramer es la especie Psittacula krameri.
Los nombres científicos de las especies latinoamericanas son:
de la cotorra choroy, Enicognahtus leptorhynchus; del
aratinga ñanday, Nandayus nenday; del loro de los palos
o aratinga cabeciazul, Aratinga acuticaudata; del
aratinga mitrada, Aratinga mitrata; del aratinga
frentidorada, Aratinga aurea; del loro o amazona real,
Amazona ochrocephala; del amazona alinaranja,
Amazona amazonica; del loro cacique, Deroptyus
accipitrinus; del loro choclero, Pionus maximiliani;
del loro senil o loro de corona blanca, Pionus senilis;
del loro barranquero, Cyanoliseus patagonus; del
aratinga o perico frentinaranja, Aratinga canicularis;
de la cotorra catana, Pyrrhura hoffmanni; del carita
frentidorada, Psilopsiagon aurifrons; de la cotorrita
culiverde, Forpus passerinus; del guacamayo verde o
militar, Ara militaris; del guacamayo rojo o aliverde,
Ara chloroptera; del guacamayo azul o glauco,
Anodorhynchus glaucus; de la carita churica, Brotogeris
jugularis; de la cotorra cachaña, Enicognathus
ferrugineus y de la cotorra o amazona de Puerto Rico,
Amazona vittata.
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