Los apasionados
de Dickens deberían empezar su aventura visitando la
Catedral de san Pablo, construida entre 1675 y 1710 y
considerada el mayor hito de la ilustre carrera profesional
de Sir Christopher Wren. La catedral es famosa por haber
acogido, entre otras ceremonias, las bodas de diamante de la
reina Victoria y, más recientemente, la boda de Carlos, el
príncipe de Gales, y Lady Diana Spencer. Durante las
Navidades se celebran multitud de eventos, oficios y
conciertos en la catedral, como los villancicos en apoyo a
la organización benéfica de lucha contra el cáncer de mama,
Breast Cancer Care, el jueves 3 de diciembre. Las
composiciones fueron dirigidas por Simon Johnson e
interpretadas por el coro de la Catedral de san Pablo.
Además, como parte del oficio, algunos famosos también
leyeron varios pasajes. Aquellos que no puedan asistir a
ningún evento todavía pueden disfrutar de una comida
tradicional navideña en The Restaurant, el restaurante de la
catedral, o pasarse por la tienda, que alberga una excelente
selección de regalos y tarjetas de Navidad.
Para continuar
el viaje a
Londres,
debería visitar Apsley House, también conocida como el
número 1 de Londres. Construida entre 1771 y 1778 y diseñada
por Robert Adam, Apsley House se considera una de las casas
palaciegas más importantes de Londres y es famosa por haber
sido la residencia del duque de Wellington tras su histórica
victoria contra Napoleón en Waterloo en 1815. Actualmente
alberga un museo y galería de arte, también conocido como el
Museo Wellington, mientras que parte del edificio todavía
constituye la residencia ocasional de Charles Wellesley,
marqués de Douro y octavo duque de Wellington. Éste es uno
de los museos de Londres más espectaculares. Apsley House
en una atracción imprescindible, ya que se trata de una de
las pocas casas unifamiliares de la aristocracia inglesa de
su tiempo y sus habitaciones han sido conservadas
cuidadosamente para que mantengan la decoración original que
existía cuando se terminó su construcción en 1778.
Para disfrutar
de unas vistas impresionantes de Londres, atrévase a subir
los 311 escalones del Monumento. Esta magnífica columna
dórica de piedra, que mide 61,57 metros, fue construida por
Wren para conmemorar el Gran Incendio de Londres, y de ahí
que su nombre original fuese el Monumento al Gran Incendio
de Londres. El Monumento acaba de volver a abrir sus puertas
hace poco después de un periodo de restauración de 18 meses.
Además de poder disfrutar de las increíbles vistas del
actual barrio financiero de Londres, los visitantes que
lleguen a lo más alto también recibirán un certificado
conmemorativo de su visita.