El Yudo o Judo (en japonés 'camino de
la suavidad' o 'camino apacible') es un arte marcial derivado del jujitsu y una forma de lucha libre muy elaborada. El combate
tiene lugar en una colchoneta o tapiz cuadrado de nueve metros
de lado. Alrededor y fuera del tapiz está señalada una zona o
área de seguridad de un metro.
El tatami
(tapiz) está hecho de paja prensada cubierta con lona y mide
dos metros de largo por un metro de ancho. Las colchonetas se
colocan juntas y se mantienen en su lugar mediante una
estructura de madera. El combate está controlado por un
árbitro situado dentro del área de lucha y otros dos colocados
en las esquinas opuestas del tapiz. Los combatientes deben
luchar dentro de los límites del área.
Niños practicando
yudo
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Todos los yudocas (competidores) visten el judogi
(traje de yudo), una vestimenta ligera de color blanco o
crema. La camisa suelta se sujeta con un cinturón que da dos
vueltas al cuerpo y se ata con un nudo cuadrado. El color del
cinturón indica el nivel del competidor. En el comienzo los
competidores se sitúan frente a frente a una distancia de
cuatro metros y hacen una reverencia. Es una cortesía
tradicional y una formalidad antes y después de cada combate.
El árbitro entonces grita hajime (comenzar). Un combate
dura un mínimo de tres minutos y un máximo de veinte. No hay
asaltos, como en boxeo, pero un punto decisivo puede finalizar
el combate. Si un combate no tiene un vencedor claro, los
jueces indican el ganador con sus bastones y el árbitro tiene
el voto decisivo.
Los luchadores son juzgados por su técnica de empuje y derribo
(nage-waza) así como su técnica de apresamiento (katame-waza).
Las violaciones y faltas también son factores determinantes.
El objetivo principal es conseguir un ippon (punto
vencedor) que vale diez puntos. Se puede conseguir por medio
de un derribo del contrario con una fuerza considerable,
levantar al oponente del tapiz hasta la altura de los hombros,
hacerle una llave o estrangulamiento, o mantenerle
inmovilizado durante 30 segundos. Un luchador que falle al
intentar un ippon puede conseguir un wazari (casi un
punto vencedor) que vale siete puntos. Dos wazari equivalen a
un ippon. Un luchador puede hacer sólo un wazari, pero si se
comete una falta grave contra él o ella, entonces pueden ganar
directamente. Un luchador puede ganar también una decisión por
medio de un wazari-ni-chikai-waza (cinco puntos), casi
un wazari, o un kinsa (tres puntos).
Algunas de las infracciones y faltas más importantes son
barrer una pierna del oponente desde la parte interna situada
debajo de él o ella (está permitido enganchar el empeine);
intentar derribar a un oponente retorciéndole una pierna;
tirarse hacia atrás deliberadamente cuando el oponente se
encuentra abrazado a su espalda; adoptar una actitud
únicamente defensiva; tirar al suelo a un oponente para
comenzar el trabajo de suelo; comenzar agarrando al oponente
un pie o una pierna (a menos que sea una habilidad técnica el
hacerlo); poner una mano, pie o pierna directamente en la cara
del oponente, o agarrar el judogi contra su boca, y
aplicar dislocaciones, excepto en la articulación del codo.
Las infracciones se penalizan de la siguiente forma: shido,
se recibe una advertencia pero sin penalización; chui,
deducción de tres puntos; keikoku, una amonestación y
deducción de siete puntos; hansoku-make,
descalificación y pérdida de diez puntos. Dos chui se
convierten en un keikoku. Al incurrir en tres advertencias el
yudoca queda descalificado.
Como en otras artes marciales, el estilo y la ejecución de la
técnica son importantes, y se tienen en consideración por los
árbitros. Si no hay una ventaja clara en los puntos, el
combate se decidirá por la evaluación del mejor estilo, la
técnica o la agresividad.
Los luchadores aseguran a su oponente agarrándole de las
mangas o de las solapas del judogi. El yudoca aprovecha
el más mínimo error de su oponente para poder hacerle perder
el equilibrio. Un principio básico es el tskuri-komi,
esto es, hacer perder el equilibrio a una persona para tirarla
al suelo. Así ocurre cuando un oponente está iniciando un
ataque y el yudoca puede aprovechar el momento para
desequilibrar y tirar al oponente. En estos casos una técnica
usual es el koshi-guruma o derribo rodado de cadera: el
oponente que avanza es agarrado por las solapas y lanzado
sobre las caderas. Otro derribo muy utilizado es el deashi-barai
o barrido de pie delantero: cuando el oponente avanza hacia
delante y no está en posición de equilibrio, se le barre la
pierna o el pie con un movimiento lateral del pie y al mismo
tiempo se tira hacia abajo del brazo del mismo lado. Otros
derribos usuales son: uchi-mata (derribo con el muslo
interno); o-soto-gari (derribo principal de barrido
externo); harai-goshi (derribo con barrido de cadera);
y seio-nage (derribo de hombros). También hane-goshi
(derribo por encima de la cadera); kanibashami (derribo
de tijeras); o-soto-gake (derribo principal de caída
externa); y ura-nage (caída posterior). En las caídas
muchos luchadores caen con sus oponentes debido a que eso les
da una fuerza añadida. Se llama maki-komi (envolver).
Las técnicas de contraataque son muy importantes. Están
diseñadas para aprovechar el ataque de un oponente y los
derribos y presas se llaman renraku-waza (técnicas
combinadas).
El trabajo en el suelo (newaza) es una especialidad de
algunos yudocas. Comprende estrangulamientos, inmovilizaciones
de brazos y otras técnicas. Los combatientes pueden aplicar
técnicas de suelo si el atacante va directo al suelo después
de derribar al oponente, cuando cae un luchador, o después de
aplicar un estrangulamiento o inmovilización en posición
erguida. En el suelo el okurei-eri-jime (llave
corrediza de cuello) es un estrangulamiento básico que se hace
por detrás del oponente. También está el ude-garami
(llave que retuerce el brazo).
Toda la terminología aplicada a este deporte es japonesa y así
se mantiene en la actualidad. Los términos más usados por los
jueces son: matte (alto); sono-mama (parar —se
emplea cuando los luchadores están fuera del tatami y deben
volver—); yoshi (continuar); jikan (fin del
tiempo); hantei (decisión —es utilizado por el árbitro
para pedir a los jueces una decisión—); sore-made (que
significa 'el final' —es señalado por el árbitro para dar por
finalizado el combate—); osae-komi —que es utilizado
por el árbitro cuando un yudoca ha inmovilizado a su rival—.
Historia del yudo
El inventor del yudo fue el doctor Jigoro Kano, que combinó el
estilo y las técnicas del jujitsu para crear la nueva
disciplina. Lo hizo cuando tenía veinte años y fundó el primer
kodokan (escuela de yudo) en 1882, en Shitaya. Se
convirtió en un maestro distinguido y su filosofía del yudo
sostiene que debe hacerse un entrenamiento mental y físico
para conseguir que la mente y el cuerpo estén en un estado de
armonía y equilibrio (un concepto fundamental en la mayoría de
las artes marciales). Introdujo el principio de tskuri-komi
(ya citado). Al final de la década de 1880 el yudo había
arraigado en Japón y se hizo rápidamente popular. Las
autoridades Educativas de Japón lo adoptaron como deporte
oficial y la policía lo incluyó en sus programas de
entrenamiento.
La policía
de París lo incluyó en sus programas de entrenamiento en 1905.
Kano visitó Gran Bretaña en 1885 y dedicó gran parte de su
vida al desarrollo del yudo. El primer club que se estableció
en Europa fue el Budokway, en Londres, en 1918. Lo fundó Gunji
Kozumi (1885-1965), que dedicó la mayor parte de su vida a
popularizar este deporte; en Gran Bretaña y posteriormente en
toda Europa dio clases hasta un día antes de morir a los
ochenta años. El primer encuentro internacional se realizó en
1926, entre el Budokway y la selección alemana. Tuvo un gran
impacto y en el periodo de entreguerras el yudo se estableció
definitivamente en Europa. En 1949 se fundó la Asociación
Británica de Yudo y también la Unión Europea de Yudo. La
Federación Internacional de Yudo se creó en 1951 y ese mismo
año se celebraron en Londres los primeros campeonatos de
Europa.
Los primeros campeonatos de Japón se celebraron en 1930 y a
comienzos de la II Guerra Mundial el yudo ya era el deporte
nacional. En 1949 se fundó la Federación Japonesa de Yudo. Los
primeros campeonatos del mundo se celebraron en 1956 en Tokio,
y desde 1965 se han celebrado cada dos años. Los campeonatos
del mundo femeninos comenzaron en 1980 lo que manifiesta el
interés creciente entre las mujeres. Cuando se celebraron los
Juegos Olímpicos en Tokio en 1964, el yudo se añadió al
programa, inicialmente en tres categorías de peso.
Desde 1972
ha sido incluido en todos los Juegos. En 1988, en Seúl, se
introdujeron pruebas de demostración femeninas y se convirtió
en deporte oficial en 1992. Las categorías masculinas están
divididas en 10 niveles, en función del peso del yudoca, en
tramos de peso desde más de 95 kg a menos de 60 kg; las
femeninas comprenden 7 niveles, que van desde más de 72 kg a
menos de 48 kg de peso. En las pruebas olímpicas y campeonatos
del mundo ha existido siempre una gran superioridad japonesa,
pero se pueden encontrar muchos campeones europeos y de la
antigua Unión Soviética. En mujeres, las japonesas no han
tenido el éxito esperado, en cambio las mujeres británicas,
españolas y latinoamericanas han destacado en los pesos
ligeros.
Las categorías en yudo están divididas en grados Kyu
(alumno) y Dan (maestro). El grado más alto posible es
el 12º Dan, conseguido sólo por Jigoro Kano el único Shihan
(doctor). Además de él, el más alto grado alcanzado es el
cinturón rojo, conseguido por sólo trece hombres de 10º Dan.
Los colores del cinturón para los grados del Dan son: 1º al 5º
Dan, negro; 6º al 8º Dan, rojo y blanco; 9º al 11º Dan, rojo;
y 12º Dan, blanco.