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ESTRUCTURA DE LAS ARAÑAS
La estructura corporal de la araña es similar a la de otros
arácnidos en el sentido de que está formada por un cefalotórax
anterior (delantero), o prosoma, y un abdomen posterior, u
opistosoma. Las dos partes están separadas por un delgado
tallo o pedicelo que da al animal la flexibilidad necesaria
para hacer uso de la seda que segrega. En el cefalotórax suele
haber cuatro pares de ojos simples que tienden a ser más
grandes en las arañas cazadoras y más pequeños en las que
tejen telas elaboradas. Cada uno del primer par de apéndices o
quelíceros presenta una abertura en el extremo que está
conectada a una glándula venenosa. Los dos apéndices
siguientes son pedipalpos, similares a patas pero por lo
general modificados en forma de palpos. En el macho, el
pedipalpo lleva un peculiar aparato copulador. En el
cefalotórax hay también cuatro pares de patas ambulatorias. En
el abdomen hay unos apéndices modificados, las hileras, que
sirven para segregar seda. Las aberturas respiratorias del
abdomen llegan hasta unos pulmones en forma de libro (con una
estructura en capas) o a un sistema de tubos (tráqueas) para
transportar el aire, o a ambos.
El sistema digestivo de las arañas está adaptado en exclusiva
a la ingesta de líquidos, ya que la digestión de las presas
suele producirse fuera del cuerpo. Una vez realizada ésta,
chupan los fluidos resultantes. Determinadas partes del
cerebro, bastante complejo, pueden ser de mayor o menor tamaño
dependiendo de si el animal detecta a la presa por medio del
tacto o por medio de la visión.
3 VENENO DE LAS ARAÑAS
Las arañas son por lo general carnívoras y se alimentan sólo
de presas vivas. Pueden aplastarlas por medio de los
pedipalpos, y los quelíceros casi siempre tienen glándulas que
les permiten inyectar veneno. La picadura de algunas arañas
grandes puede ser dolorosa, pero la mayor parte de las
especies son demasiado pequeñas para atravesar la piel del
hombre, y sólo unas pocas son peligrosas para el ser humano.
Éstas son la viuda negra y sus parientes próximos, que no son
agresivas y sólo pican al hombre para defenderse. Su picadura,
muy dolorosa, va seguida de mareos, dificultades para respirar
y otros síntomas; aunque la mordedura rara vez es fatal, sobre
todo si la víctima es un adulto sano, es conveniente buscar
asistencia médica de inmediato. Véase también Reclusa parda.
4 SEDA DE LAS ARAÑAS
La seda de las arañas es una proteína fibrosa segregada en
forma de fluido que, al extenderse, forma un polímero mucho
más resistente que el acero, y multiplica su resistencia a la
rotura, merced a su elasticidad. Una única araña puede
producir varios tipos de seda. Aunque hay otros invertebrados
capaces de producirla, las arañas son las que hacen un uso más
variado de ella. Por ejemplo, producen hilos de arrastre que
les ayudan a orientarse y sujetarse en caso de caída. Las
arañas pequeñas, y en especial las jóvenes, tejen un hilo
‘paracaídas’ que les permite dejarse llevar por el viento, en
ocasiones hasta cientos de kilómetros de distancia. Los machos
usan la seda para transferir el esperma al órgano copulador, y
las hembras hacen capullos con ella. La seda sirve también
para hacer nidos y otras cámaras, así como para revestir
galerías. El uso más conocido —y el más asombroso— de la seda
por parte de muchas especies es la elaboración de las trampas
para insectos conocidas como telas de araña. Una vez atrapada
la presa en una de estas telas, la araña puede envolverla con
más seda.
Los diversos tipos de tela que tejen las arañas representan un
notable ejemplo de la evolución de la conducta instintiva. La
araña no tiene que aprender cómo tejer su tela, aunque el acto
de hacerla puede estar adaptado a diferentes circunstancias.
Las más sencillas son irregulares y las telas más complejas
son intrincadas y están orientadas para interceptar el paso de
los insectos voladores. La elaboración de la tela es un
proceso complejo que implica la creación y posterior
eliminación de espirales a modo de andamiaje, y una
combinación de hilos adherentes y no adherentes. En algunos
casos, un grupo de arañas construye una especie de tela
comunal, pero en general las arañas no son sociales. Tales
arañas dependen en gran medida del sentido del tacto.
5 ARAÑAS CAZADORAS
Además de las tejedoras, muchas arañas persiguen a sus presas
o las cazan al acecho. Las cazadoras tienden a depender de la
visión si se alimentan durante el día, y del tacto si lo hacen
durante la noche. Las arañas saltadoras pueden tender
emboscadas a sus presas, y un cierto número de ellas se
camuflan bien en las flores merced a su color, su estructura
corporal, o ambas cosas.
6 REPRODUCCIÓN DE LAS ARAÑAS
Las arañas tienen sexos separados y los huevos tienen que ser
fecundados (véase Desarrollo). Tanto las aberturas genitales
del macho como las de la hembra se encuentran en el abdomen.
Los órganos copuladores del macho, no obstante, son
estructuras complicadas situadas en los pedipalpos. El macho
teje una pequeña tela, deposita en ella esperma, y a
continuación lo traslada al órgano copulador. Cuando el
esperma ha sido transferido a la hembra, puede quedar
almacenado en su cuerpo durante un largo periodo.
El cortejo es a menudo complejo. Los machos pueden emplear
hilos de arrastre para detectar y reconocer a las hembras, o
pueden indicar su aproximación pulsando la tela de la hembra.
En las arañas con ojos bien desarrollados, han evolucionado
rituales complejos de apareamiento asociados a patrones de
colores brillantes. A menudo el macho tiene que evitar que la
hembra lo considere un alimento más; incluso en las especies
en las que esta conducta es común, no obstante, es frecuente
que el macho escape indemne.
Las arañas macho son a menudo mucho más pequeñas que las
arañas hembra. El enanismo de los machos es pronunciado cuando
las hembras tienden a permanecer en un único lugar. Los machos
maduran antes, y cuanto antes localicen a una hembra, más
posibilidades tienen de reproducirse.
Los huevos de araña están protegidos por capullos. La hembra
puede vigilarlos o llevarlos consigo. En algunas especies, las
arañas recién nacidas permanecen con la madre durante un largo
periodo y pueden ser transportadas sobre el cuerpo de ésta.
7 IMPORTANCIA DE LAS ARAÑAS
Como depredadores de insectos y otros animales pequeños, las
arañas son en general muy beneficiosas para los seres humanos,
aunque algunas se alimentan de polinizadores importantes como
las abejas. También sirven de alimento a otros animales, en
especial a ciertas avispas, que las paralizan y ponen sus
huevos sobre su cuerpo. Los esfuerzos por emplear la seda de
las arañas en la elaboración de tejidos no han tenido éxito
desde el punto de vista económico, pero sí ha sido utilizada
para hacer la retícula de determinados instrumentos ópticos.
Aunque las arañas han ocupado un lugar de honor en varias
mitologías, es probable que su mala reputación en nuestros
días se deba a su tendencia a acechar en lugares sombríos y
oscuros, a su apariencia a menudo grotesca y a las enormes
exageraciones en torno a su toxicidad.
Clasificación científica de las arañas: las arañas componen el
orden Araneae, perteneciente a la clase Arachnida. Se conocen
más de 105 familias de arañas, además de las casi diez que se
han extinguido. Suele aceptarse la existencia de dos
subórdenes. El suborden Opistothelae contiene el infraorden
Mygalomorphae, compuesto por las formas de ‘mandíbulas
rectas’, en general grandes, como los ctenícidos y las
tarántulas, y el infraorden Araneomorphae, cuyos miembros
tienen quelíceros un tanto modificados y más eficaces. Este
último comprende las formas más conocidas y conspicuas, como
las arañas tejedoras, las arañas cazadoras y las arañas
saltadoras. Algunos araneomorfos disponen de un órgano
especializado, el cribelo, que les ayuda a producir seda.
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