Hace unos años,
este rechazo hubiera roto mi corazón. (Es vergonzoso, sí,
pero soy muy sensible). Hablando en serio, ¡una carta
anónima como esa hubiera arruinado mi mes!
Me sentía de la
misma manera cuando me rechazaba un hombre al que no le
gustaba. Si él no me llamaba, me lo tomaba como algo
personal. "¿Qué podría haber hecho diferente? ¿Qué es lo que
busca que no soy? ¿Fue algo que dije?" (Era tan egoísta sin
saberlo ... pensando que todo tenía que ver conmigo)
Entonces juraba
que nunca más me pondría en un lugar donde pudiera sentirme
herida y rechazada de nuevo. ¿Te suena familiar?
Ahora soy más
lista. Soy más inteligente (gracias a Dios). Ahora, cuando
me rechazan, digo algo así como, "Nos vemos, bye. Que te
vaya bien." Entonces agradezco el hecho de que esta persona
se autoelimine de mi vida (obviamente no es uno de los míos)
y deje el lugar para alguien que sí lo es (aunque a veces
aún siento un golpe en el estómago).
Tu gente te
encontrará. Si a tu gente le gusta como eres, le gusta lo
que le das, entonces se quedarán contigo. Los que no, se
irán. Rara vez es personal ... aunque a veces se siente como
si lo fuera.
Aquí están mis
tres fases de rechazo:
1.- ¡Auch!
¡Aww! Eso
dolió. ¿Qué diablos pasó? ¿Me perdí algo? ¿Dónde se fue?
Te gustaría
decir "No te vayas así, hablemos. Tratemos de solucionarlo".
A menudo esto no es una posibilidad. Muchas veces no tienes
ni idea de lo que la otra persona está pensando. A menudo
sólo se va y nunca sabes más de él. ¿Entonces qué?
Depende de tí
hacer las paces contigo misma. Si alguien te deja y no
tienes ni idea por qué, lo más probable es que no tenga que
ver contigo. Tiene que ver con algo que no está consiguiendo
o que no quiere. Y si no quiere hablar de ello,
definitivamente no es personal. Tiene que ver con él.
2.- Okay.
Entendido.
Acepto que te fuiste. Reconozco que no lo hice como querías
(lo que sea). No me puse deliberadamente en tu contra, yo
simplemente estaba siendo yo misma y haciendo las cosas a mi
manera. Como no leo mentes, es lo mejor que puedo hacer.
No somos
compatibles. No queremos las mismas cosas. No nos
entendemos. Estamos en diferentes lugares, bla, bla, bla,
bla.
Y está bien. La
vida continúa. Si no quieres estar conmigo, voy a encontrar
a otros que sí.
3.- ¡Ciao!
Nos vemos, bye.
Te deseo lo mejor. (¡Hacer esto con una sonrisa en los
labios!)
El universo
aborrece el vacío. Cuando alguien se va, siempre entra otra
persona.
Alguien más
apropiado para ti. Gente como tu. Van a encontrarse unos a
otros. ¡Que él se vaya crea el lugar para eso!
¡Esta es una
buena noticia! La vida te da la oportunidad de construir con
tu propia gente y dejar ir a quienes no lo son. A veces es
por elección. A veces no lo es. En cualquier caso, haz tu
mejor esfuerzo para no tomarlo de manera personal y
utilízalo como un filtro que te lleva hacia quienes tu
quieres.