a)
Desinformación y prejuicios. La falta de conocimiento o la
información errónea sobre la naturaleza de las drogas.
b) Extensión
del consumo adolescente.
c) Repercusiones negativas a corto y largo plazo, etc.
Alimenta la curiosidad o impide valorar acertadamente los
riesgos. Así, una elevada proporción de adolescente
considera que el alcohol no es una droga.
d) La edad
constituye un factor de riesgo, ya que hay diversas
etapas evolutivas del ser humano (adolescencia,
jubilación…), que resulta más favorables al consumo de
alcohol, por las características propias de las mismas.
e) Curiosidad
por experimentar: Elevada búsqueda de sensaciones de las
personas se caracterizan por querer experimentar emociones
nuevas, en muchas ocasiones sin reparar en el daño o riesgo
que la situación pueda implicar. Los expertos han denominado
a esta elevada búsqueda de sensaciones como «conductas de
riesgo».
f) El déficit y
problemas personales constituyen factores de riesgo en
algunos grupos de edad, como en la adolescencia, porque el
adolescente puede intentar compensarlos o aliviarlos
recurriendo al alcohol.
g) El consumo
de alcohol se relaciona estrechamente con la pobre
autoestima: La autoestima es la forma en que la persona se
valora a si misma, con sus defectos y virtudes, y tiene gran
influencia en el consumo de alcohol. Según avanza el proceso
adictivo, la autoestima es una de las características
personales que antes se deteriora y que más atención
requiere durante el tratamiento de la dependencias
h) Baja
asertividad: Si una persona no es capaz de mantener sus
opiniones, ideales y de actuar bajo su criterio, es probable
que tenga dificultades a la hora de enfrentarse a los demás
o al ambiente cuando cualquiera de los elementos anteriores
requiera o incite al consumo de alcohol.
i) Búsqueda de
placer: el consumo de drogas ha estado siempre vinculado al
deseo de desconectar de las exigencias más agobiantes de la
realidad, en un intento de disfrutar al máximo del tiempo de
ocio. Cuando durante la infancia y la adolescencia no se
aprenden otras formas de diversión, las drogas pueden ocupar
un lugar estelar para el adulto viéndose encerrado en el
circulo del consumo.
j) Lugar de
control externo: Hay personas que sitúan la causa de los
acontecimientos de la vida cotidiana en factores exteriores
a él (como la sociedad, la suerte, la familia, etc) Las
personas que tienden a pesar que los problemas que surgen en
determinadas ocasiones, no siempre, no se deben a sus
propias características sino a factores exteriores, tratan
de solucionarlos con recursos externos, como es el consumo
de alcohol.
k) Falta de
conformidad con las normas sociales: Algunos individuos que
tienden a «transgredir» las normas socialmente establecidas
se ven impulsados a conseguir cualquier tipo de sustancia
para , así, incumplir la norma.
l) Escasa
tolerancia a la frustración: Algunas personas son incapaces
de tolerar la frustración y pretenden que todo aquello que
desean sea satisfecho. En determinadas ocasiones, cuando
esto no sucede, el consumo de alcohol puede parecerles un
medio rápido para obtener un placer inmediato, que es
difícil de conseguir por otros medios.
m) Elevada
necesidad de aprobación social. Aquellas personas que
requieren aprobación con su grupo de iguales y la necesitan
para seguir funcionando en su vida diaria, les lleva a una
brutal dependencia del grupo y ajustar su conducta a las
opiniones y pensamientos de los demás. Una persona que no
sepa mantener la postura independiente al grupo (siendo el
grupo consumidor) y se deje influir por el ambiente, tiene
mayor posibilidad de incorporarse al consumo.
n) Dificultad
para el manejo del estrés: Ante la sensación de ansiedad que
proviene del ambiente, algunas personas que no manejan el
estrés pueden intentar regularla mediante el consumo de
alcohol. Ya que como venimos diciendo el SNC se ve afectado
por el alcohol llevando al individuo, en ocasiones, a
experimentar sensaciones de relajación.
o)
Insatisfacción con el empleo del tiempo libre: El «gozar» de
un ocio no estructurado, basado en la asociación de este al
descontrol resulta un grave riesgo para los individuos, si
se emplea todo el tiempo libre en actividades que facilitan
el consumo de alcohol (como estar siempre en bares) o de
forma poco satisfactoria para el individuo (ratos aburridos
o sin hacer nada) esto puede aumentar la probabilidad de
consumo de alcohol.
p) Bajo
aprovechamiento escolar: Esta característica se basa en que
el desarrollo individual y social no es el mismo (autoestima
baja y rechazo del entorno por no tener determinada
formación) , sin olvidar que el poseer menor nivel de
conocimiento puede facilitar la dificultad en la comprensión
de la información y formación de cara a los efectos que
provoca la droga.
q) Diferencias
genéticas: Algunos estudios consideran que existe una
predisposición genética para convertirse en adicto al
alcohol. Los hijos varones de padres con antecedentes de
dependencia al alcohol tienen entre 1,5 -2 veces más riesgo
de desarrollar dependencia al alcohol. Las hijas de madres
alcohólicas tienen un riesgo tres veces mayor .
r) Situaciones
de alto riesgo personal: Describimos estas situaciones como
aquellas en las que el individuo se enfrente simultáneamente
a varios factores potenciadores del riesgo de consumo, por
ejemplo: Malos tratos, abusos, abandonos, minusvalías
físicas o psíquicas,…
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