Mariposas diurnas y nocturnas, insectos que se caracterizan
por poseer alas membranosas cubiertas de diminutas escamas y
piezas bucales modificadas en un tubo largo chupador,
enrollado en espiral, que recibe el nombre de probóscide. En
general, las mariposas diurnas y nocturnas utilizan la
probóscide para alimentarse del néctar de las flores. Poseen
cuerpos relativamente pequeños y alas grandes, así como ojos
compuestos bien desarrollados y antenas prominentes. Varias
especies de mariposas que pertenecen a diferentes familias
reciben el nombre genérico de polilla. Las mariposas diurnas y
nocturnas componen el orden Lepidópteros, el segundo en tamaño
dentro de los insectos, solo superado en número por los
escarabajos.
Mariposas
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No hay
características totalmente consistentes que permitan separar a
las mariposas diurnas de las nocturnas. Las diurnas suelen
tener antenas filiformes con una maza en el extremo. Sus alas
exhiben a menudo brillantes colores y tanto el tono como los
dibujos desempeñan un papel clave en el reconocimiento y
cortejo de la pareja. Al contrario que las mariposas
nocturnas, las diurnas suelen mantener unidas las alas encima
del dorso cuando descansan. Casi todas las mariposas diurnas
vuelan de día, pero algunas especies tropicales lo hacen al
alba o durante el ocaso, y unas pocas son nocturnas.
Las mariposas nocturnas tienen antenas muy variadas, pero a
menudo son plumosas. Aunque algunas mariposas nocturnas, en
especial las que vuelan durante el día, poseen colores
brillantes, la mayoría presentan tonos pardos. Por lo general,
los machos son atraídos por una poderosa señal química (véase
Feromona) que segrega la hembra por medio de unas glándulas
especiales. La mayoría de las especies vuelan por la noche,
aunque muchas lo hacen también durante el día, en especial en
climas fríos, donde las temperaturas nocturnas caen por debajo
del punto de congelación.
Hay muchas más mariposas nocturnas que diurnas. Los
científicos han identificado unas 200.000 especies de
mariposas nocturnas y creen que quedan muchas más por
descubrir. En cambio, solamente se han identificado unas
18.500 especies de mariposas diurnas.
2 DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT DE LAS MARIPOSAS
Las mariposas diurnas y nocturnas se pueden encontrar en casi
todas las regiones del planeta, excepto en la Antártida y en
los océanos. Viven en gran variedad de hábitats, desde la
tundra hasta la selva, y desde cotas inferiores al nivel del
mar hasta casi 6.000 m de altitud. En las zonas tropicales,
donde alcanzan mayor diversidad, muchas mariposas pueden volar
durante todo el año. El clima benigno y la abundancia de
recursos permiten un desarrollo larvario rápido y una vida
larga a los adultos; a lo largo del año se llegan a producir
hasta 15 generaciones. En los hábitats templados, en cambio,
las mariposas atraviesan, durante su desarrollo, una fase de
inactividad, o diapausa, para evitar las malas condiciones
climáticas. La diapausa puede ocurrir en la fase de huevo,
larva, pupa o adulto. En lugares donde nieva mucho es común la
hibernación; en los climas con estaciones cálidas y secas la
diapausa estival (estivación) es la norma. El desarrollo
larvario suele ser más lento en climas templados y la
esperanza de vida del adulto puede ser de solo unos pocos días
o semanas. En hábitats árticos y alpinos la época de
crecimiento llega a ser tan corta que muchas especies
requieren dos años para su desarrollo.
Las larvas de las mariposas diurnas y nocturnas suelen
alimentarse de una sola especie, o de unas cuantas especies
emparentadas, de plantas. Como resultado de esta íntima
relación, muchas especies quedan aisladas en colonias en
hábitats específicos. Otras especies pueden tener una
distribución más amplia, en especial las que ponen sus huevos
sobre malas hierbas o plantas de amplia distribución. Contadas
mariposas, como la monarca de Norteamérica, pueden migrar
miles de kilómetros para pasar el invierno en grandes
agregaciones en determinados lugares. La mariposa monarca es
capaz de volar incluso sobre el mar, desafiando vientos como
los alisios, hasta su santuario invernal en el centro de la
República Mexicana y de vuelta a Canadá y a Estados Unidos. En
algunas especies, la competencia entre las larvas por la
planta huésped produce ciclos de población; se desarrollan
grandes poblaciones que después se desploman, muriendo la
mayoría de sus miembros. En otras especies los cambios en el
tamaño de las poblaciones se deben sobre todo a las
condiciones climatológicas.
3 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LAS MARIPOSAS
Las mariposas diurnas más pequeñas tienen una envergadura alar
de solo 0,7 cm. La mariposa diurna de mayor tamaño es la
hembra de la mariposa ala de pájaro, propia de Papúa-Nueva
Guinea, que puede alcanzar hasta 30 cm de envergadura. Las
mariposas nocturnas varían en tamaño desde las diminutas
Microlepidoptera, pequeñas mariposas nocturnas con alas de no
más de 0,16 cm de envergadura, hasta la mariposa atlas, que
puede alcanzar una envergadura de alas de más de 30 cm.
Al igual que sucede con el resto de los insectos, las
mariposas diurnas y nocturnas tienen una cubierta dura o
exoesqueleto que protege y soporta el cuerpo y poseen el
cuerpo dividido en tres partes (cabeza, tórax y abdomen), con
tres pares de patas articuladas.
3.1 Cabeza
La cabeza, pequeña y redondeada, protege el cerebro y en ella
se encuentran los órganos sensoriales y las piezas bucales.
Las mariposas diurnas y nocturnas tienen un par de ojos
compuestos, relativamente grandes, formados por miles de
lentes individuales llamadas ommatidios. Además del espectro
de colores que podemos ver los seres humanos, las mariposas
diurnas y nocturnas pueden captar la luz ultravioleta.
En la cabeza poseen también dos antenas que funcionan como
órganos olfativos y permiten a las mariposas localizar las
fuentes de comida. Los olores también juegan un papel
importante durante el apareamiento. Muchos machos de mariposas
nocturnas tienen antenas grandes de aspecto plumoso que les
confieren un agudo sentido del olfato, permitiéndoles
localizar a las hembras que se encuentran a varios kilómetros
de distancia.
Las piezas bucales están transformadas en una probóscide.
Cuando no se están alimentando, las mariposas mantienen la
probóscide enrollada en espiral. Para comer, desenrollan la
probóscide, que funciona como una pajita, y la introducen
dentro de las flores y otras fuentes de alimento. Algunas
mariposas nocturnas, como la polilla de seda gigante, tienen
piezas bucales no funcionales y otra familia de mariposas
nocturnas pequeñas tiene estructuras parecidas a mandíbulas en
vez de probóscide. Estas mariposas nocturnas utilizan las
mandíbulas para masticar los granos de polen.
3.2 Tórax
El tórax es la parte media del cuerpo y contiene varios
músculos potentes utilizados en el vuelo. Además, en el tórax
se sitúan las patas y las alas. Las seis patas se insertan en
la parte inferior de los laterales del tórax. Cada pata tiene
un par de uñas terminales, que utilizan para agarrarse cuando
se posan, y estructuras semejantes a pelos responsables, junto
con la probóscide, del sentido del tacto.
Las alas, dos anteriores y dos posteriores, se insertan en la
parte lateral del tórax. Las alas de los lepidópteros son muy
grandes en relación a su cuerpo, que es muy delgado. Están
compuestas de una doble membrana con unas venas de una
cutícula más gruesa que dan rigidez al ala. Las finas escamas
que cubren las alas son responsables de los llamativos
patrones de colores que caracterizan a las mariposas diurnas y
nocturnas. Las escamas se desprenden fácilmente cuando algo
roza sus alas.
3.3 Abdomen
La tercera parte del cuerpo, el abdomen, está compuesto
generalmente por 10 segmentos. Dentro del abdomen se
encuentran el corazón, los sistemas respiratorio y digestivo y
los órganos reproductores. El corazón, un tubo muscular que
recorre toda la longitud del abdomen, bombea la sangre hacia
delante. El oxígeno entra en el cuerpo a través de entre seis
y siete pares de agujeros respiratorios conocidos como
espiráculos, localizados en los lados del abdomen. Los
espiráculos están conectados con una red de túbulos llamados
tráqueas, que se encargan de llevar el oxígeno a los tejidos.
4 REPRODUCCIÓN Y CICLO DE VIDA DE LAS MARIPOSAS
Las mariposas localizan sus posibles parejas mediante la
vista, identificando los colores de las alas característicos
de su especie. En algunos tipos de mariposas, los machos y las
hembras tienen distintos patrones de colores en sus alas. En
otras especies, los colores de las alas parecen similares al
ojo humano. Sin embargo, tanto los machos como las hembras a
menudo tienen escamas en sus alas que reflejan la luz
ultravioleta, produciendo patrones que permiten a las
mariposas distinguir un sexo de otro, aunque a nosotros nos
parezcan idénticas.
Una vez que la hembra y el macho se localizan el uno al otro,
el macho inicia la danza del cortejo. Los científicos creen
que este ritual expone a las hembras a las feromonas, señales
químicas que emite el macho y que inducen a la hembra a
aparearse. Los machos de muchas especies tienen en sus alas,
tórax o abdomen escamas especializadas, llamadas androconia,
que liberan feromonas. Las hembras también liberan feromonas.
Las mariposas “sienten” las feromonas emitidas por su pareja
con los órganos olfativos situados en las antenas. Durante el
ritual de cortejo, los machos pueden aletear alrededor de la
hembra o golpearla con sus alas u otra parte del cuerpo. Macho
y hembra pueden posarse en una planta y golpearse entre sí con
sus antenas. En algunas especies el ritual de cortejo es
elaborado, pero en la gran mayoría de las especies es corto y
sencillo.
Las mariposas nocturnas, que suelen presentar colores más
apagados y generalmente son activas durante la noche, emplean
mayoritariamente el sentido del olfato para encontrar pareja.
Las hembras de muchas especies de mariposas nocturnas liberan
feromonas que son detectadas por las antenas de los machos,
que vuelan hacia ellas. Algunas polillas de la seda son
capaces de detectar el olor de las hembras desde 10 hasta 20
km de distancia.
Los lepidópteros se aparean posados, juntando los extremos de
sus abdómenes, y el macho agarra a la hembra con unas
estructuras que posee en el abdomen. Si se sienten amenazados
inician el vuelo pero permanecen “abrazados” el uno al otro.
El apareamiento puede durar desde algunos minutos hasta varias
horas, dependiendo de la especie. El macho utiliza su pene
para depositar en los conductos genitales de la hembra el
espermatóforo, que contiene espermatozoides y nutrientes.
Después del apareamiento, los espermatozoides se almacenan en
el tracto reproductivo de la hembra. La fecundación o unión de
los gametos masculinos y femeninos tiene lugar justo antes de
que se pongan los huevos. Las hembras de las mariposas diurnas
y nocturnas normalmente depositan sus huevos sobre las plantas
o cerca de ellas, para que las larvas puedan alimentarse al
nacer. Otras especies ponen grandes grupos de huevos en los
tallos. Los huevos eclosionan entre los dos o tres días
después de la puesta hasta un mes o más. Algunos huevos se
ponen en otoño y no eclosionan hasta la primavera siguiente.
Las mariposas diurnas y nocturnas experimentan una
metamorfosis completa. El ciclo vital completo se compone de
cuatro fases: huevo, larva (oruga), pupa (capullo o crisálida)
y adulto. Cuando el huevo eclosiona nace una larva u oruga,
que tiene el cuerpo cilíndrico, ojos simples y piezas bucales
masticadoras. Como los adultos, las larvas tienen tres pares
de patas en los segmentos delanteros y cinco pares de falsas
patas en los últimos segmentos. Generalmente, la larva se come
la cubierta del huevo al nacer y empieza a alimentarse de las
hojas, brotes o flores de la planta hospedadora. Otras
especies tienen hábitos más raros, taladrando el interior de
tallos o raíces o alimentándose de cereales almacenados.
Además, unas pocas especies de larvas son depredadoras y comen
pulgones o larvas de hormiga. Algunas orugas son cuidadas y
protegidas por las hormigas y como contrapartida ellas
proporcionan a las hormigas una sustancia azucarada que les
sirve de alimento. Las orugas son muy voraces y crecen con
enorme rapidez. Casi todas mudan, o cambian su piel, cuatro o
cinco veces durante el periodo de crecimiento. Cada vez que
una oruga cambia la piel, entra en una nueva fase que recibe
el nombre de intermuda.
Cuando la oruga alcanza su tamaño definitivo se prepara para
completar la metamorfosis, el conjunto de cambios radicales
que sufre su cuerpo para transformarse desde oruga hasta
mariposa. Es entonces cuando llegan a la fase en la que tejen
sus capullos o cubiertas y pasan al estado de pupa o
crisálida. Algunas orugas utilizan una estructura que tienen
en la boca para formar una almohadilla de seda que anclan al
tallo u otra parte de la planta. La oruga sujeta su extremo
posterior a esta almohadilla y se cuelga boca abajo. Durante
la fase de crisálida las estructuras de la larva se
transforman por completo; sus sistemas internos se reorganizan
y se desarrollan las estructuras externas del adulto. Cuando
el desarrollo se completa, el adulto de la mariposa diurna o
nocturna rompe la cubierta del capullo y sale fuera con las
alas arrugadas. En un corto periodo de tiempo, las alas se
estiran y endurecen y la mariposa está lista para volar.
Muchos adultos solo viven una o dos semanas. Unas pocas
especies, como las mariposas monarcas, pueden vivir seis o más
meses.
5 ALIMENTACIÓN DE LAS MARIPOSAS
Las mariposas diurnas y nocturnas se alimentan principalmente
del néctar de las flores y otros azúcares como los que hay en
la fruta podrida o en la savia. También pueden alimentarse de
polen, carroña, estiércol, orina y otros exudados vegetales y
animales. Sin embargo, algunos grupos de lepidópteros tienen
hábitos alimenticios poco habituales. Así, por ejemplo, hay
especies que carecen de piezas bucales funcionales y los
adultos no se alimentan.
Las mariposas diurnas y nocturnas localizan las flores y otras
fuentes de alimento mediante la visión, el olfato (con sus
antenas) y el gusto (con unas estructuras similares a pelos
que poseen en las patas). Cuando una mariposa encuentra una
fuente de alimento, desenrolla la probóscide y chupa el néctar
o el alimento que haya encontrado.
Al visitar las flores para alimentarse del néctar, la mayoría
de las especies se convierten en polinizadoras, transportando
el polen de unas flores a otras y contribuyendo al proceso de
polinización.
6 COLORACIÓN Y MIMETISMO DE LAS MARIPOSAS
Los colores y dibujos de las alas de las mariposas diurnas y
nocturnas contribuyen a proteger al animal frente a los
depredadores. Algunas especies poseen manchas en forma de ojo
u otro dibujo que distrae la atención de sus enemigos sobre
las partes vitales del cuerpo y la desvía hacia las alas. En
muchas especies, la coloración críptica, alas que se confunden
con el fondo del suelo, las cortezas o las hojas, hace las
veces de camuflaje, protegiendo a los insectos de los
depredadores que acechan con la vista.
La evolución más compleja es la de las mariposas que exhiben
una coloración llamativa o de aviso. Algunas de estas especies
acumulan en su cuerpo productos tóxicos, que las orugas
obtienen de la planta huésped, y que hacen que el insecto
resulte desagradable o tóxico para los animales. Este tipo de
mariposas generalmente presentan marcas amarillas, naranjas o
rojas sobre fondo oscuro para advertir a los depredadores. En
muchas localidades, en especial en los trópicos, las mariposas
comestibles, tanto diurnas como nocturnas, han desarrollado
dibujos en las alas que imitan los de las especies no
comestibles, lo que les proporciona cierta protección. Esto
recibe el nombre de mimetismo batesiano, en honor a su
descubridor, el naturalista y explorador del siglo XIX Henry
Bates. Otro tipo de asociación, el mimetismo mülleriano, se
produce cuando varias especies de sabor desagradable vuelan
juntas, compartiendo una coloración de advertencia similar y
reduciendo la depredación sobre cada especie.
7 IMPORTANCIA DE LAS MARIPOSAS
Las mariposas nocturnas, y en menor medida también las
mariposas diurnas, son una parte importante en muchas cadenas
alimenticias debido a lo numerosas que son. Muchos pájaros y
murciélagos dependen de las orugas y adultos de las mariposas
para alimentarse.
Los lepidópteros son también insectos de gran importancia
económica en muchos países. El cultivo de gusanos de seda para
obtener la fibra de sus capullos (la longitud de la única
fibra que forma el capullo puede variar entre 300 y 900 m) ha
sido una práctica de gran importancia en los países asiáticos.
El ecoturismo para observar mariposas también tiene
importancia en algunos países, especialmente en México. Pero
quizás la mayor importancia económica y ecológica de los
lepidópteros tiene que ver con su función como polinizadores
de plantas cultivadas y salvajes.
Varias especies de mariposas nocturnas se encuentran entre las
plagas más destructivas de las cosechas y los alimentos
almacenados. La polilla de la ropa come lana y materiales
similares, dañando así la ropa, las alfombras, las pieles e
incluso los tejidos de algodón. Otras orugas destruyen las
raíces de diferentes plantas. Por el contrario, muy pocas
especies de mariposas diurnas atacan plantas de importancia
económica. Entre estas últimas se puede citar la mariposa cola
de golondrina gigante (Papilio cresphontes), que se alimenta
de las hojas de cítricos y puede dañar estos cultivos. Otra
especie puede dañar las plantas de la col, brócoli y otras
especies relacionadas.
8 EVOLUCIÓN DE LAS MARIPOSAS
Los Lepidópteros surgieron probablemente hace entre 200 y 300
millones de años, a partir de insectos similares a las
actuales frigáneas, insectos que vuelan por la noche y viven
próximos al agua. Una vez que las flores, que sirven de
alimento a las mariposas, surgieron en el reino Vegetal, hace
unos 130 millones de años, los insectos se desarrollaron y se
diversificaron con rapidez. Los fósiles más antiguos que se
conocen de mariposas nocturnas primitivas se encontraron en
ámbar libanés y sedimentos hallados en Liberia, y son de hace
entre 100 y 130 millones de años. Los fósiles de mariposas
diurnas más antiguos proceden de Green River Shale, Colorado,
y tienen unos 48 millones de años de antigüedad.
Clasificación científica: las mariposas diurnas y nocturnas
componen el orden Lepidópteros (Lepidoptera), perteneciente a
la clase Insectos (Insecta), filo Artrópodos (Arhtropoda).
Casi todas las especies clasificadas pertenecen al suborden
Ditrisios (Ditrysia). La mariposa nocturna de mayor tamaño
pertenece al género Attacus y la más pequeña al género
Microlepidoptera. El nombre científico de la mariposa monarca
es Danaus plexippus.