Mosca es el nombre común de los miembros de un
orden de insectos con un único par de alas. Los más conocidos
son la mosca doméstica, el cínife, la mosca negra, el
mosquito, la mosca de la fruta y el tábano. Otros muchos
insectos llamados a veces moscas, como la libélula, la
frigánea y la efímera no son verdaderas moscas, ya que tienen
cuatro alas. Las moscas verdaderas, que evolucionaron a partir
de insectos con cuatro alas, son más aerodinámicas y se
cuentan entre los insectos voladores más rápidos, con un único
par de alas de batida rápida. Las alas traseras vestigiales
han quedado reducidas a un par de balancines, pedúnculos
rematados por una protuberancia esférica que actúan como
órganos vibratorios del equilibrio.
Moscas
reproduciéndose
Servicios en Internet:
Las moscas componen el cuarto
orden animal en número: unas 100.000 especies conocidas. Viven
en todo el mundo, incluso en la Antártida, pero proliferan en
climas cálidos y húmedos. El orden contiene dos grandes
subórdenes. Uno comprende insectos esbeltos con largas
antenas, como el mosquito, la típula, el quironómido, el
cecidomido, el cínife y la mosca negra. Los miembros del otro
suborden tienen el cuerpo más robusto y antenas cortas; entre
ellos se encuentran la mosca doméstica, el tábano, los reznos,
la mosca de la fruta y la mosca tsetsé.
2 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LAS MOSCAS
Los ojos de las moscas, como los de todos los insectos, son
compuestos, con hasta 4.000 facetas en el caso de la mosca
doméstica. Los ojos no captan imágenes, sino más bien cambios
en la luz y movimientos repentinos.
Los miembros de ambos subórdenes tienen una pieza bucal blanda
llamada probóscide, un órgano en forma de trompa que se
bifurca en un extremo bilobulado. La probóscide se extiende
sobre superficies mojadas, como hace la mosca doméstica, y
sirve para absorber fluidos gracias a la acción de una bomba
en forma de fuelle que hay en la cabeza. La mosca abejorro
tiene una larga probóscide que puede introducir hasta las
profundidades de las flores para sorber néctar. El tábano
tiene también mandíbulas y maxilas, o piezas bucales en forma
de daga, con las que perfora la piel de sus huéspedes. Los
mosquitos hembra tienen un segundo juego de piezas bucales
perforadoras que introducen saliva en la herida para impedir
que la sangre se coagule. Algunas moscas utilizan sus piezas
bucales para perforar y vaciar el cuerpo de otros insectos.
Las seis patas de las moscas terminan en un tarso, o pie, con
un par de uñas en forma de garfio que les sirven para
sujetarse a superficies rugosas. Bajo la garra hay una
almohadilla carnosa y glandular llamada pulvillo, que usan
para agarrarse a superficies lisas y esto explica que las
moscas domésticas caminen por el techo.
Los miembros del suborden que engloba a la mosca doméstica, el
tábano, los reznos, la mosca de la fruta y la mosca tsetsé
tienen alas con más nervaduras que las de otros insectos. En
casi todas las moscas el número y disposición de éstas sirven
como medio para distinguir especies similares. Los balancines,
o alas traseras vestigiales de las moscas, vibran
verticalmente al mismo ritmo que las alas delanteras. Actúan
como giróscopos, y así permiten que las poderosas alas
delanteras muevan al insecto hacia adelante en vez de hacerlo
caer en picado, y es posible que actúen también como timones
para mantener al insecto en una trayectoria estable.
3 REPRODUCCIÓN DE LAS MOSCAS
Las moscas experimentan una metamorfosis completa: huevo,
larva, pupa y adulto. Los huevos, que varían mucho en tamaño y
forma de una especie a otra, suelen depositarse en gran número
en un medio, como la carne de un animal en descomposición, el
estiércol o el agua de los estanques, que garantice un
abastecimiento adecuado de comida para las larvas. Las moscas
domésticas tienen ovopositores telescópicos con los que ponen
los huevos en un medio blando y en descomposición; las moscas
de las agallas y las de la fruta tienen ovopositores rígidos
que les permiten taladrar los tallos de las plantas y las
frutas. Los mosquitos y las moscas negras ponen sus huevos en
el agua.
El crecimiento larvario, en especial en la mosca doméstica, es
rápido. Del huevo sale un gusano gris blanquecino de 2 mm de
longitud. Al tercer día ha experimentado dos mudas y ha
alcanzado en el sexto o séptimo día una longitud de 12 mm, con
lo que está listo para pasar a la fase de pupa dentro de su
piel de larva. Durante los cuatro o cinco días siguientes, la
pupa parda permanece inactiva mientras las células del cuerpo
de la larva se disocian y adoptan la forma de la mosca adulta.
Por último el adulto sale de la pupa, extiende sus alas
arrugadas, y queda listo para volar y aparearse.
Las moscas destruyen cosechas, viven como parásitos debajo de
la piel de los animales, produciendo miiasis, y transmiten
enfermedades como el tifus, el carbunco, el cólera y la
disentería. Los mosquitos transmiten la malaria, el dengue, la
encefalitis y la elefantiasis. A pesar de que frecuentemente
son dañinas para las personas, las moscas desempeñan un papel
importante para el equilibrio natural. Llevan polen a las
plantas, son un importante elemento de la red trófica y
aceleran la descomposición de los cadáveres de animales, el
estiércol y la materia vegetal. Además, devoran muchos otros
insectos. Unas 5.000 especies de moscas taquínidas son
depredadoras de otros insectos y se usan en ocasiones para
controlar especies dañinas.
Clasificación científica: las moscas forman el orden Dípteros
(Diptera), dentro de la clase Insectos (Insecta). Los
mosquitos, las típulas, las moscas acuáticas, las de las
agallas, los cínifes y las moscas negras pertenecen al
suborden Nematocera. La mosca doméstica, el tábano, los
reznos, la mosca de la fruta y la mosca tsetsé pertenecen al
suborden Brachycera.