Murciélago es el nombre común que se aplica al único mamífero que
es capaz de realizar un vuelo verdadero gracias al batir de
sus alas (otros mamíferos planean, pero no vuelan). Hay unas
1000 especies vivas de murciélagos, casi una cuarta parte de
todas las especies de mamíferos. Los murciélagos se agrupan en
dos subórdenes: los murciélagos grandes o megamurciélagos, y
los murciélagos pequeños o micromurciélagos. Los primeros se
alimentan de frutas y otras substancias vegetales (murciélagos
frugívoros) y se distribuyen en hábitats tropicales de África,
India y Australasia. Los micromurciélagos, en cambio, comen
una amplia variedad de alimentos, en especial insectos, y
tienen una distribución más amplia.
Murciélago
volando
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DISTRIBUCIÓN DE LOS MURCIÉLAGOS
Los murciélagos están distribuidos por todo el mundo, excepto
en las zonas árticas y en ciertas islas oceánicas. Todos los
megamurciélagos y algunas familias de los micromurciélagos se
encuentran sólo en el continente americano, y algunas otras
familias tienen una distribución mundial. Se cree que los
murciélagos se originaron en un clima cálido, probablemente en
el periodo geológico conocido como eoceno. El epicentro de su
distribución, donde además son más abundantes, sigue situado
en las áreas tropicales y subtropicales. Algunos miembros de
cuatro familias de micromurciélagos viven en zonas templadas,
y sólo dos familias llegan a desplazarse hasta regiones
subárticas durante la estación veraniega. Es fácil comprobar
que disminuye el número de especies según nos desplazamos
desde el Ecuador hacia los polos.
3 VARIACIÓN DE TAMAÑO DE LOS MURCIÉLAGOS
Los megamurciélagos incluyen, como su propio nombre indica,
los murciélagos más grandes, y comprenden a los zorros
voladores de África, India y Australasia. Reciben la
denominación de zorros voladores debido a sus hocicos largos
parecidos a los de los zorros. El mayor de todos ellos es una
especie propia de Java, que alcanza una envergadura alar de
1,7 metros y una longitud corporal de 42 cm. A pesar de su
nombre, muchas especies de megamurciélagos son más pequeñas
que los mayores micromurciélagos; sin embargo, la distinción
entre ambos subórdenes está basada, además de en el tamaño, en
la forma de los dientes y en grandes diferencias del
esqueleto. El micromurciélago más pequeño es el murciélago de
nariz de cerdo de Kitti, distribuido por el oeste de
Tailandia, que tiene una longitud corporal de 2,9 a 3,3 cm y
un peso de 2 gramos, lo que lo convierte también en uno de los
mamíferos más pequeños. Las diferencias entre los
micromurciélagos y los macromurciélagos son suficientes para
sugerir que tienen un origen evolutivo diferente; además, la
aparición de los megamurciélagos es mucho más reciente que la
de los micromurciélagos.
4 VUELO Y ECOLOCACIÓN DE LOS MURCIÉLAGOS
El vuelo verdadero en los vertebrados vivos está limitado a
los murciélagos y a las aves; sin embargo, a diferencia de
muchas aves, los murciélagos pueden volar a velocidades
relativamente lentas con gran maniobrabilidad. El ala del
murciélago es una membrana delgada denominada patagio que está
sostenida por el alargamiento de los huesos de la extremidad
anterior, en concreto por el antebrazo y el segundo dedo, en
su borde delantero, y por los dedos tercero, cuarto y quinto,
en su borde trasero. La unión del patagio con el cuerpo se
realiza a lo largo de la línea media del tronco y en varias
especies se extiende entre ambas extremidades posteriores y la
cola. El dedo primero o dedo pulgar de la extremidad anterior
es el único que está libre y, al igual que los dedos de los
pies, tiene uña.
Todos los micromurciélagos poseen un mecanismo que les permite
volar y, en el caso de las especies insectívoras, también les
permite localizar a sus presas sin necesidad de usar el
sentido de la vista o del olfato: es la ecolocación. Ésta
consiste en la emisión de sonidos de alta frecuencia
(ultrasonidos), que después de chocar con los objetos, se
reflejan a modo de eco y son captados por las orejas del
murciélago. Al igual que el sonar, este sistema los capacita
para conocer la posición, la distancia relativa e incluso el
tipo de objetos que hay a su alrededor. El murciélago, de esta
manera, puede volar en total oscuridad, y podría afirmarse que
es capaz de ver acústicamente. Las señales emitidas tienen una
frecuencia y una modulación características en cada especie.
Los pulsos de sonido son generados en la laringe del animal y,
según la especie, son emitidos por la boca o por los orificios
nasales.
A diferencia de los micromurciélagos, los megamurciélagos
emplean la visión para orientarse y localizar a sus presas (un
único género ha desarrollado un mecanismo de ecolocación que
utiliza sólo cuando vuela en total oscuridad). Los ojos de los
megamurciélagos están más desarrollados que los de los
micromurciélagos y, en general, ningún murciélago está
completamente ciego; incluso los micromurciélagos pueden
utilizar como señales durante el vuelo objetos muy visibles
del terreno para regresar a su refugio.
5 COMPORTAMIENTO DE LOS MURCIÉLAGOS
La mayoría de los micromurciélagos son nocturnos. Durante el
día descansan en lugares muy variados como cuevas, grietas,
agujeros de los árboles, follaje, lugares escondidos debajo de
las rocas y edificios. Pueden descansar incluso en sitios
expuestos a la intemperie; algunos megamurciélagos se cuelgan
cabeza abajo de las ramas de los árboles formando
concentraciones enormes de individuos. Los hábitos nocturnos
de los murciélagos les proporcionan muchas ventajas ya que
apenas tienen competencia por el alimento, la probabilidad de
ser atacados es pequeña, y además, sus actividad nocturnas o
crespuscular les protege contra el sobrecalentamiento y la
deshidratación; este último punto es de especial importancia
para los murciélagos debido a la superficie de la piel tan
extensa que poseen en comparación con su tamaño.
Algunas especies son solitarias, pero la mayoría son
gregarias, y los grupos pueden variar desde aquellos que
constan de un macho con una docena o más hembras, hasta las
concentraciones compuestas de muchos miles o incluso millones
de individuos. En determinadas especies, la composición de
grupo puede variar a lo largo de las estaciones y mostrar una
segregación sexual entre los individuos, es decir, una
variación en la proporción de hembras y machos existentes. Es
también muy común que una misma cueva de cobijo a varias
especies diferentes.
Se sabe que algunos murciélagos realizan migraciones y
determinadas especies que viven en la zona templada pueden
llegar a volar distancias de 1.600 km entre sus cuarteles de
verano y de invierno. Otras especies realizan desplazamientos
diarios entre los lugares de descanso y de alimentación (hasta
40 km de distancia), pero en general, éstos no son muy largos.
En cuanto a la alimentación, gran parte de los
micromurciélagos son insectívoros y están perfectamente
capacitados para capturar sus presas en vuelo o localizarlas
cuando están posadas; por el contrario, la mayoría de los
megamurciélagos y muchas especies de murciélagos de nariz de
herradura de América tropical (también llamados rinolofos
debido a los pliegues de la piel dirigidos hacia arriba que
poseen en la nariz), son frugívoros. Además, en ambos grupos
hay especies que se alimentan de partes de la flor o que
extraen el néctar de éstas por medio de sus lenguas alargadas,
con lo que permiten que se lleve a cabo el proceso de
polinización cruzada de las plantas. Algunos de los rinolofos
de mayor tamaño, y otras especies de una familia euroasiática,
son omnívoros; éstos, además de consumir insectos y frutas,
atacan a pequeños anfibios, lagartos, pájaros, ratones e
incluso a otros murciélagos. Los verdaderos vampiros, que
habitan en los trópicos americanos, están estrechamente
emparentados con los rinolofos y subsisten gracias a la sangre
que lamen de las heridas que ellos mismos infligen a animales
de sangre caliente como son: las gallinas, el ganado vacuno,
los caballos, los cerdos y, ocasionalmente, los seres humanos.
Por último, hay al menos tres especies de murciélagos que
completan su dieta con peces cuando los capturan según vuelan
a ras de la superficie del agua.
6 CICLO VITAL DE LOS MURCIÉLAGOS
Los periodos de gestación de los murciélagos son largos y
varían desde 44 días hasta 8 meses según la especie de que se
trate. Las hembras paren, como norma general, una sola cría
cada año cuyo crecimiento es lento. Los ciclos reproductivos
de la mayoría de las especies siguen las pautas generales de
los mamíferos, aunque existen excepciones. Las más
interesantes son algunas especies de la zona templada que
hibernan durante el invierno. La cópula sucede antes de la
hibernación, y el esperma es retenido dentro de la hembra
durante todo el invierno; la fertilización tiene lugar cuando
el óvulo se desprende del ovario, poco después de que los
murciélagos recuperen su actividad en la primavera. Este
proceso se conoce como fecundación diferida. Una variante de
esta pauta se puede observar en un género europeo en el que la
cópula, la ovulación y el desarrollo inicial del embrión
ocurren en su secuencia normal antes de la hibernación, pero
el desarrollo del embrión se detiene antes de que éste llegue
a implantarse en el útero. El embrión permanece en estado poco
desarrollado hasta la primavera, momento en el que la madre
recobra su metabolismo normal. Este fenómeno se conoce con el
nombre de implantación diferida.
La abundancia de murciélagos se puede atribuir tanto a las
ventajas de supervivencia que le confieren sus hábitos de vida
como a su longevidad, y ello a pesar de la baja tasa de
reproducción individual. Algunas especies grandes de
megamurciélagos y el murciélago vampiro han sobrevivido hasta
20 años en zoológicos, y varias especies de micromurciélagos
que fueron anillados y liberados más tarde en Nueva
Inglaterra, Estados Unidos, fueron recapturados 31 años
después.
7 ECOLOGÍA
Los murciélagos insectívoros son considerados como
beneficiosos por el ser humano y muchas especies juegan un
papel importante en la polinización de las plantas y en la
dispersión de las semillas. Debido a su tamaño y a su número,
los murciélagos frugívoros de Eurasia pueden llegar a
constituir una amenaza económica cuando invaden huertos de
frutales, pero quizás el efecto adverso mayor es el de la
transmisión de enfermedades, en especial de la rabia, a los
animales domésticos. Este problema tiene importancia en el
caso de los trópicos americanos, donde las mordeduras de
murciélagos vampiro infectados han dado lugar a brotes locales
de rabia entre el ganado vacuno y han diezmado rebaños
enteros. Otros murciélagos que no son vampiros también pueden
contraer y transmitir la rabia; sin embargo, la prevalencia de
la infección ha sido baja, los brotes son escasos, y los
ataques sobre los humanos son raros.
Muchos murciélagos tienen poca tolerancia a determinados
insecticidas como el DDT, que puede concentrarse a través de
la cadena alimentaria. Tres especies de murciélagos que
actualmente están consideradas como especies amenazadas han
llegado a esta situación debido al empleo de pesticidas en la
agricultura.
En España hay unas 27 especies de murciélagos, pertenecientes
todas ellas al grupo de los micromurciélagos. En la familia de
los Rinolofos (Rhinolophidae), llamados murciélagos de
herradura por su pliegue nasal, y caracterizados también por
la ausencia de trago en el pabellón auditivo, podemos
encontrar: murciélago grande de herradura (Rhinolophus
ferrumequinum), especie propia de lugares arbolados y ruinas
que pasa el invierno en cuevas, durmiendo aislado; murciélago
pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), de
distribución parecida al anterior; murciélago de herradura
mediterráneo (Rhinolophus euryale); y el murciélago mediano de
herradura (Rhinolophus mehelyi).
La familia de los Vespertiliónidos (Vespertilionidae), que
incluye aquellos murciélagos que sí poseen trago, pero carecen
de pliegue nasal sobre el hocico, cuenta con unas 22 especies
en España, entre las que destacan: el murciélago ribereño (Myotis
daubentonii), presente en casi toda la península Ibérica; el
murciélago patudo (Myotis capaccinii), propio de la zona
costera oriental española y de otros países del Mediterráneo;
el murciélago bigotudo (Myotis mystacinus), frecuente en toda
Europa, excepto el sur de España; el murciélago orejudo común
o septentrional (Plecotus auritus), con unos pabellones
auditivos de desmesurado tamaño, vive en los árboles cercanos
a las casas siendo muy común en toda Europa, salvo en el
norte; el murciélago troglodita (Miniopterus schreibersi),
vive en los bosques, con distribución bastante meridional,
excepto en el extremo noroccidental de España; el murciélago
común (Pipistrellus pipistrellus), que es el más pequeño de
Europa (4,5 cm de longitud) y el más frecuente en las ciudades
y pueblos, se agrupa en colonias de hasta varios centenares de
individuos; el murciélago montañero (Pipistrellus savii), de
Europa meridional, se da en España en la zona central y
oriental; y el nóctulo común (Nyctalus noctula), muy sociable,
se guarece en orificios de árboles y de casas, en España se
localiza en el extremo noroccidental.
Por último, sólo hay un representante en España de la familia
de los Molósidos (Molossidae), el murciélago rabudo (Tadarida
teniotis) que es el mayor murciélago europeo, junto con el
nóctulo grande o gigante (Nyctalus lasiopterus) perteneciente
a la familia anterior, de una envergadura de 37 centímetros.
Clasificación científica: los murciélagos constituyen el orden
de los Quirópteros. Los megamurciélagos pertenecen al suborden
de los Megaquirópteros y los micromurciélagos al suborden de
los Microquirópteros. El murciélago fósil más antiguo conocido
es clasificado como Icaronycteris index. El murciélago más
grande recibe el nombre científico de Pteropus vampyrus, y el
murciélago de nariz de cerdo de Kitti se clasifica como
Craseonycteris thonglongyai.