Las
Orquidáceas es el nombre común de una familia que engloba
uno de los grupos más nutridos de plantas con flor (véase
Angiospermas). La familia es de distribución mundial, y sólo
está ausente en la Antártida y en algunos de los desiertos más
áridos de Eurasia. La mayor diversidad de géneros y especies
se da en las regiones tropicales y están poco estudiadas. Por
ello, y por la complejidad de la familia, las estimaciones del
número de especies de orquídeas oscilan entre 15.000 y 25.000,
agrupadas entre 400 y 800 géneros.
Orquídeas
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Las
orquídeas y plantas afines se diferencian de otros órdenes
de vegetales con flor por una combinación de características
florales, no por un solo rasgo exclusivo del grupo. Las flores
se abren sobre tallos llamados pedicelos, como cualquier otra
flor; no obstante, durante el desarrollo el pedicelo gira
180°, de forma que la flor madura queda boca abajo. Los tres
sépalos (verticilos externos) y dos de los tres pétalos
(verticilos internos) son casi siempre similares en color y
forma; el pétalo restante, siempre diferente de los demás, se
llama labelo o labio; suele ser más grande y de color y forma
distintos, y con frecuencia está lobado o acopado. El labelo
actúa en muchas especies como plataforma de apoyo para los
insectos polinizadores, a los cuales atrae con motivos de
color y formas especiales, a los que el polinizador responde
de manera característica.
Los órganos sexuales de la flor de la orquídea (pistilos y
estambres) están soldados en una estructura llamada columna,
situada frente al labio. Sólo hay un estambre (órgano floral
masculino), que en casi todas las especies lleva una antera
única (estructura productora de polen); algunas orquídeas
tienen dos anteras. El polen no es granular, como en casi
todas las plantas con flor, sino que forma masas o sacos cuya
textura oscila entre farinácea y córnea. Suele haber tres
lóbulos estigmáticos (zonas receptoras del polen), situadas
cerca de la antera, aunque por lo general sólo dos son
funcionales. El ovario está por debajo de las demás piezas de
la flor, rodeado por el tejido pedicelar. Es trilocular y
encierra numerosos óvulos que al madurar se transforman en
semillas. Éstas son pequeñas y tienen sólo un embrión
indiferenciado. Una sola cápsula de orquídea puede encerrar
hasta dos millones de semillas que, a diferencia de otras
plantas, carecen de tejido nutritivo de reserva.
Polinizan las flores de orquídea animales voladores muy
variados; la gran diversidad de estructuras florales es
resultado de la adaptación a distintos polinizadores. Casi la
mitad de las especies son polinizadas por abejas; polillas,
mariposas, moscas y pájaros, y otros animales polinizan el
resto. Muchas especies están adaptadas a la polinización por
una sola especie de insecto.
Los órganos vegetativos de las orquídeas no son tan variados
como las estructuras florales, pero también adoptan formas muy
diversas que reflejan el extenso abanico de hábitats que
ocupan. Más o menos la mitad de las especies son epifitos, es
decir, crecen sobre otras plantas, que les sirven sólo como
sostén; pero también las hay parásitas y saprofitas (que viven
sobre vegetación en descomposición). Algunas especies
australianas completan el ciclo vital íntegro bajo tierra.
Al margen de la extraordinaria popularidad de que gozan entre
los floristas, las orquídeas tienen poca importancia
económica, aunque el aroma de vainilla se obtiene del fruto de
una especie, llamada vainilla, muy cultivada en las regiones
tropicales. Se han obtenido por hibridación miles de
variedades ornamentales.
Clasificación científica: las orquídeas forman la familia de
las Orquidáceas (Orchidaceae). La vainilla es la especie
Vanilla planifolia.