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En muchas
ocasiones nos hemos sorprendido por la idea de poder preservar
la vida a través del uso de bajas temperaturas; bajas
temperaturas han sido usada a lo largo de muchos años en
laboratorios de investigación para preservar células o
microorganismos a manera de banco o reserva biológica, éstas
células o microorganismos conservarían sus propiedades
fisiológicas por muchas décadas, convirtiéndolos en material
viable para futuros experimentos.
Este proceso es
conocido como criopreservación, y consiste en suspender o
preservar materia viva a muy bajas temperaturas, materia o
cultivos, que de no ser así se deteriorarían rápidamente. La
idea de la criopreservación es posible hoy en día gracias a la
alta tecnología en el campo de equipos e instrumentos usados
para la congelación y a la rápida adquisición de químicos
usados con éste propósito como el nitrógeno líquido.
Otra ventaja de la criopreservación es la importante
aplicación ecológica que puede llegar a ser; es que éste
proceso tiene todo el potencial para convertirse en una
herramienta de conservación a larga escala, y cuando hago
referencia a larga escala me estoy refiriendo a la posibilidad
de poder congelar o conservar congelado un zoológico entero.
Y lo que es aún
mas curioso de éste proceso es la capacidad de poder congelar
especies que se encuentren en un alto riesgo de desaparecer
debido a cambios climáticos, pérdida de ecosistemas o
enfermedad; las especies en vía de extinción serían las
primeras beneficiadas de las ventajas otorgadas por la
tecnología de la criopreservación.
El banco de
especies congeladas debería conformar una sección importante
en todos los zoológicos del mundo, un banco encargado de
preservar células reproductoras, muestras de tejidos animales
o incluso fetos y si es posible de investigar los diferentes
cambios celulares que ocurren a bajas temperaturas, al igual
que la oportunidad de estudiar la genética comparativa de
animales relativamente cercanos en el esquema evolutivo (Opar
Alisa, Plenty Magazine: Issue 17; F.J. de Haas van Dorsser,
Arabian Wildlife; ).
Pero la meta más
importante del zoológico congelado es la de servir como una
oportunidad para aquellas especies que están desapareciendo,
una oportunidad para que futuras generaciones conozcan y
disfruten de la diversidad animal que hoy disfrutamos. A modo
de ilustración, el concepto del zoológico congelado se asemeja
mucho al concepto bíblico de un Arca de Noe donde todas las
especies de animales tuvieron un espacio para sobrevivir el
diluvio.
La idea del
zoológico congelado surgió en 1977 en Estado Unidos, siendo el
zoológico de San Diego (California) el pionero en este tipo de
estudios científicos con la finalidad de mantener una amplia
colección o banco de células en animación suspendida, y que
potencialmente podrían dar origen a especies que ya hallan
desaparecido, esto podría ser logrado a través del proceso de
clonación.
Hoy en día el
zoológico de San Diego es el líder mundial en criopreservación
de especies animales con un número que supera las 675
especies, al igual que es un centro mundial de consultoría
para proyectos a menor escala en otros países, y de referencia
para científicos que participan en estudios de la conservación
y recuperación de la fauna (Opar Alisa, Plenty Magazine: Issue
17).
Entre algunos
casos exitosos del zoológico congelado se encuentran la
recuperación del cóndor de California, una especie que estuvo
a punto de desaparecer, pero gracias al programa de
preservación del zoológico de San Diego se pudo aumentar el
número de cóndores de 19 a casi 300, éste ejemplo pueden ser
aplicado a mucho más aves, mamíferos, anfibios y reptiles que
se encuentran en peligro de desaparecer, y que si llegaran a
faltar representarían importantes desbalances en frágiles
ecosistemas, por ejemplo, la cantidad de insectos presentes en
un determinado ecosistema es regulada o controlada por la
cantidad de anfibios presentes en ése particular ecosistema (Opar
Alisa, Plenty Magazine: Issue 17).
De esta forma el
zoológico congelado representa no solo un banco de material
genético animal que es usado para la investigación y futura
clonación de animales extintos, sino que también representa
una oportunidad ecológica que contribuye activamente con el
aspecto de la recuperación de fauna perdida o en grave peligro
de desaparecer.
Los problemas que
encuentra éste proyecto a larga escala es la obtención de
muestras libres de contaminación, porque para obtener óptimos
resultados se requieren muestras que no presenten químicos o
signos de estar infectadas por hongos o parásitos. También se
requiere la participación de muchos grupos a nivel mundial
para la recolección de muestras en diferentes habitats, el
número de especies congeladas actualmente es muy limitado
comparado con los miles de especies que se encuentran en la
tierra y que pronto engrosaran la lista de especies amenazadas
por cambios climáticos e infecciones (Opar Alisa, Plenty
Magazine: Issue 17).
A diferencia de
“Jurasic Park,” donde los experimentos de criopreservación y
clonación se salieron de control; el zoológico congelado
representa una realidad científica que de aplicarse
correctamente podría beneficiar muchas especies de animales y
contribuiría con el sostenimiento ambiental, al igual que
sería una oportunidad de estudiar más a fondo los problemas
fisiológicos que enfrentan las células animales cuando se
suspenden congeladas por largos períodos de tiempo.
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