El Bull terrier miniatura, aun siendo de pequeño tamaño,
está dotado de una fuerza y un valor extraordinarios por lo
cual este simpático "terremoto" es, a menudo, utilizado como
óptimo perro de guardería que no teme peligros de ninguna
especie. De él se dice que está alerta incluso cuando duerme y
que es capaz de realizar cualquier sacrificio con tal de serle
útil a su amo. Excelente también para la caza de ratones y de
animales dañinos, se adapta mal a convivir con otros perros.
Bull Terrier Miniatura
Bull Terrier Miniatura
También a los ojos del profano aparece clara la descendencia
de este pequeño perro del más grande Bull terrier, debido a
que las características de raza son muy similares. La
selección del Bull miniatura se inició hacia fines del siglo
XIX por parte de un grupo pequeño de apasionados que,
partiendo de algunos Bull terrier miniatura
Bull Terrier Miniatura
Bull Terrier Miniatura
El Bull terrier
miniatura tiene el mismo estándar que su pariente de mayor
tamaño, con la única diferencia, obviamente, de la alzada a la
cruz que nunca debe superar en el macho los 35,5 cm. El tamaño
más reducido no hace sino acentuar todavía más la impresión de
fuerza, solidez y compacidad.
El estándar de Bull terrier miniatura es idéntico al del Bull
terrier, salvo en lo relativo a la alzada a la cruz, que no
debe superar los 35,5 cm., y al peso, que nunca tiene que
sobrepasar los 9 kg.
Bull Terrier Miniatura
Bull Terrier Miniatura
Las
necesidades alimenticias para el Bull terrier miniatura, en el
ejemplar adulto y en condiciones de inactividad, están
comprendidas entre las 680 y las 710 Kcal. diarias. Para los
ejemplares con una gran actividad física consistente en largos
paseos y en carreras que con frecuencia son estimuladas por
sus propietarios, la aportación en Kcal. diarias debe
incrementarse.
ENFERMEDADES del Bull terrier miniatura: Se presenta a menudo
en los ejemplares que han llegado a la madurez, un exceso de
calorías que va acompañado de un insuficiente y
desproporcionado ejercicio físico (es decir, que estos
ejemplares, ahora perezosos, continúan siendo alimentados como
si aún desarrollaran una gran actividad). Esto, naturalmente,
conduce a la obesidad con los consiguientes problemas
articulares, discopatías, artritis, insuficiencia cardíaca y
hepática, predisposición a la diabetes