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Madrid capital
del Estado español
Como capital del
Estado, Madrid alberga las sedes del Gobierno, Cortes
Generales, Ministerios, Instituciones y Organismos asociados,
así como la residencia oficial de los reyes de España. En el
plano económico, Madrid es el principal centro financiero y
empresarial de España, actualmente, el 50.1% de los ingresos
de las 5.000 principales empresas españolas son generados por
sociedades con sede social en Madrid, las cuales representan
el 31.8% de ellas. Es sede del principal mercado de valores
del país, de numerosas empresas nacionales y de varias de las
más grandes corporaciones del mundo.
En el plano
internacional, Madrid acoge la sede mundial de la Organización
Mundial del Turismo (OMT), la sede de la Secretaría General
Iberoamericana (SEGIB), y la sede de la Organización de
Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (OEI).También alberga las principales instituciones
internacionales reguladores y difusoras del idioma español: la
Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua
Española, la sede de la Real Academia Española (RAE) y la sede
central del Instituto Cervantes. Madrid organiza ferias como
FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y
la Cibeles Madrid Fashion Week. Es un influyente centro
cultural y cuenta con museos de referencia internacional entre
los que destacan el Museo del Prado, sin duda uno de los más
importantes del mundo, el Thyssen-Bornemisza y el Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Nacida a partir del asentamiento fortificado hispanomusulmán
de Maǧrīţ conquistado por Alfonso VI de León y Castilla en
1083, la villa fue designada en 1561 como sede de la corte de
Felipe II, siendo la primera capital permanente de la
monarquía española. Desde entonces, salvo un breve intervalo
de tiempo entre 1601 y 1606 en el que la capitalidad pasó
temporalmente a Valladolid, Madrid ha sido la capital de
España y sede del Gobierno de la Nación.
La capitalidad, con sus evidentes efectos espaciales,
funcionales y fisionómicos, constituye el hecho diferencial de
Madrid en relación con el resto de ciudades españolas, lo que,
por el contrario, la acerca a otras capitales europeas, como
París, Londres o Berlín. Es evidente que el devenir de la
ciudad y su conversión en una gran metrópolis está
indisolublemente unido a la institución de la capitalidad,
pero, además de sus consecuencias metropolitanas, el hecho
confiere un carácter distintivo a la ciudad, que la hace
diferente al que poseen otras grandes ciudades no capitales.
A pesar de que desde 1561 el establecimiento de manera
permanente de la Corte en Madrid otorgara a la Villa la
condición de capital (de la Monarquía Católica y del Imperio
español), el reconocimiento jurídico de la función de
capitalidad hubo de esperar más tiempo. Hasta 1931, con el
advenimiento de la Segunda República Española, no se
oficializa constitucionalmente este hecho, posteriormente
también sancionado en la Constitución de 1978. Sin embargo, no
fue hasta 2006 cuando se promulgó una ley, la Ley de
Capitalidad y Régimen Especial de Madrid, por la que el
Parlamento desarrolló legislativamente las consecuencias de
este hecho diferencial.
Demografía de Madrid
La población de
Madrid ha ido experimentando un importante aumento desde que
se transformó en capital. Este aumento es especialmente
significativo durante el periodo de 1940 a 1970, debido a la
gran cantidad de inmigración interior. Este acelerado
crecimiento y la falta de planificación urbana produjo que se
organizaran núcleos de infraviviendas y zonas residenciales,
principalmente en los distritos del sur, en las que los
servicios públicos no llegarían hasta muchos años después. A
partir de los años setenta, este aumento se desacelera en
favor de los municipios de zona metropolitana y Madrid incluso
comienza a perder población. Desde 1995 el crecimiento
poblacional es de nuevo positivo, debido principalmente a la
inmigración exterior. Según los datos disponibles, a 1 de
enero de 2007 la población de Madrid ascendía a 3.132.463
habitantes, frente a los 2.938.723 del censo de 2001.
La población de Madrid ha ido experimentando un importante
aumento desde que se transformó en capital. Este aumento es
especialmente significativo durante el periodo de 1940 a 1970,
debido a la gran cantidad de inmigración interior. Este
acelerado crecimiento y la falta de planificación urbana
produjo que se organizaran núcleos de infraviviendas y zonas
residenciales, principalmente en los distritos del sur, en las
que los servicios públicos no llegarían hasta muchos años
después. A partir de los años setenta, este aumento se
desacelera en favor de los municipios de zona metropolitana y
Madrid incluso comienza a perder población. Desde 1995 el
crecimiento poblacional es de nuevo positivo, debido
principalmente a la inmigración exterior. Según los datos
disponibles, a 1 de enero de 2007 la población de Madrid
ascendía a 3.132.463 habitantes, frente a los 2.938.723 del
censo de 2001.
Economía de Madrid
La ciudad de
Madrid tenía en 2003 un Producto Interior Bruto de
79.785.000.000 €, suponiendo el 10% de la renta nacional. De
los sectores económicos de la ciudad, el más importante es el
terciario o sector servicios, que representa ya un 85,09% de
la economía de la ciudad. Dentro de este sector destacan los
servicios financieros (31,91% del PIB total) y las actividades
comerciales (31,84% del PIB total). El resto del PIB lo aporta
la industria (8,96% del PIB total), el sector de la
construcción (5,93% del PIB total). La agricultura tiene un
carácter residual, de manera que apenas aporta un 0,03% del
total.
Educación universitaria de Madrid
La Comunidad de
Madrid es sede de seis universidades públicas (además de la
UNED, de ámbito nacional). De ellas, cuatro tienen su
paraninfo o alguna de sus facultades o escuelas en la ciudad
de Madrid:
- Universidad Complutense de Madrid (con su paraninfo y la
mayor parte de sus escuelas y facultades en la Ciudad
Universitaria de Madrid).
- Universidad
Autónoma de Madrid (con su campus en Cantoblanco).
- Universidad
Politécnica de Madrid (con su paraninfo y algunas escuelas en
la Ciudad Universitaria de Madrid y otras escuelas en el
Campus Sur en Vallecas, el Campus de Montegancedo (entre
Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón) y el Campus Centro,
con escuelas situadas en el centro de Madrid (ETSI Minas, ETSI
Industriales, EUIT Obras Públicas, EUIT Industriales).
- Universidad Rey
Juan Carlos (que aunque desarrolla la mayor parte de su
actividad en Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada, también cuenta
con facultades en el distrito de Vicálvaro).
Asimismo, Madrid es la sede del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), del Centro Nacional de
Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), de las diversas
Academias nacionales y de la Biblioteca Nacional con su
colección de archivos históricos.
En el distrito de Moncloa-Aravaca está la Ciudad Universitaria
de Madrid, un barrio en el que se concentran la mayor parte de
las facultades y escuelas superiores de las universidades
Complutense y Politécnica. En el centro de la misma de ubica
el Palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno.
Madrid en la Literatura, la Música y el Cine
Portada de El Quijote (1605), impreso en la Calle de Atocha
por Juan de la Cuesta. La actividad editorial de Madrid ha
sido muy notable desde la instalación de la Corte hasta el
presente.Aunque no son pocas las referencias a Madrid en la
literatura medieval, e incluso hay célebres madrileños en
ella, como Ruy González de Clavijo, es desde la literatura del
siglo de Oro cuando las referencias a Madrid son muy
abundantes, bien por ser el escenario de obras literarias o
aparecer en sus títulos (El Acero de Madrid o Las Ferias de
Madrid, de Lope de Vega) o bien por referirse en concreto a la
villa, sus costumbres y moradores, entre los que se
encontraban los propios Cervantes, Lope de Vega (él mismo
natural de Madrid), Quevedo, Góngora (inquilino y enemigo
mortal de aquél, que se dio el gusto de desahuciarle).
Las calles entre
Atocha y la Carrera de San Jerónimo concentran la mayor parte
de los lugares de vida y enterramiento de estos genios,
incluyendo el local donde se imprimió el Quijote, y son
conocidas como Barrio de las Letras o Barrio de Las Musas (a
no confundir con el homónimo situado en San Blas). Dos
corrales de comedias (el Corral del Príncipe, precedente del
Teatro Español, y el de los Caños del Peral, precedente del
Teatro de la Ópera de Madrid) se repartían la audiencia
popular, rivalizando en estrenar a Tirso de Molina o a
Calderón de la Barca (ambos madrileños).
El siglo XVIII
significó una decadencia de la calidad de la literatura,
incluida la escénica, aunque el público madrileño se deleitaba
con los sainetes de Ramón de la Cruz, de ambiente castizo (uno
de los cuales acuñó el término Manolo), o las más
intelectuales producciones de los Moratín (padre e hijo).
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